El zuliano se convirtió el 11 de agosto de 1991 en el primer venezolano en lanzar un no hit no run en las mayores. Lo lanzó en apenas su segunda salida en las mayores y en su debut con los Medias Blancas de Chicago, luego de silenciar a los Orioles de Baltimore de Cal Ripken Jr. en el Memorial Stadium. Así fue el último out de la joya que lo inmortalizó en las Grandes Ligas.
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lunes, 11 de agosto de 2014
martes, 29 de abril de 2014
¡Felicidades, Don Luis!
Luis Aparicio Montiel, nuestro único representante en el Salón de la Fama, cumple hoy 80 años. Varias figuras del béisbol venezolano envían sus felicitaciones al inmortal zuliano.
Venezuela celebra hoy la vida de su deportista más laureado: Luis Aparicio Montiel, el único criollo en el Salón de la Fama de Cooperstown, cumple 80 años.
El zuliano, nacido el 29 de abril de 1934 en Santa Lucía, tuvo una carrera bendecida por la Virgen de Chiquinquirá, luego de saltar al béisbol profesional el 18 de noviembre de 1953, cuando su padre, Luis Aparicio Ortega, le dio el testigo en el campocorto.
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domingo, 13 de abril de 2014
El camino los unió en Baltimore
Wilson Álvarez trabaja junto con Johan Santana en su rehabiltación con los Orioles. El técnico ayuda con su experiencia a su nuevo pupilo.
Cada mañana, en el Ed Smith Stadium, sede primaveral de los Orioles de Baltimore, Johan Santana comienza una larga rutina en su camino de regreso a las Grandes Ligas.
Allí, en Sarasota, el único venezolano con dos premios Cy Young en sus vitrinas, encontró como aliado a otro zurdo que, en su tiempo, fue el mejor lanzador venezolano en las mayores: Wilson Álvarez.
“Yo había hablado con él, pero no había compartido tanto”, señaló el zuliano, quien es el coach de pitcheo de la sucursal de novatos de la organización. “He sentido que él a mí me idolatra, y viceversa; yo a él también, porque es un Cy Young”.
Cada mañana, en el Ed Smith Stadium, sede primaveral de los Orioles de Baltimore, Johan Santana comienza una larga rutina en su camino de regreso a las Grandes Ligas.
Allí, en Sarasota, el único venezolano con dos premios Cy Young en sus vitrinas, encontró como aliado a otro zurdo que, en su tiempo, fue el mejor lanzador venezolano en las mayores: Wilson Álvarez.
“Yo había hablado con él, pero no había compartido tanto”, señaló el zuliano, quien es el coach de pitcheo de la sucursal de novatos de la organización. “He sentido que él a mí me idolatra, y viceversa; yo a él también, porque es un Cy Young”.
miércoles, 24 de abril de 2013
Félix Hernández es el criollo más joven con 100 triunfos en las Grandes Ligas
El as de los Marineros de Seattle se convirtió en el sexto venezolano con el centenar de victorias en las mayores. "Finalmente. Tardó demasiado tiempo", dijo el valenciano.
Félix Hernández tardó tres aperturas en sumar su triunfo 100 de por vida. Su segunda victoria de la temporada finalmente llegó, el lunes en la noche, luego de lanzar seis entradas en blanco en el duelo en el que los Marineros de Seattle se impusieron 7-1 a los Astros de Houston.
Félix Hernández tardó tres aperturas en sumar su triunfo 100 de por vida. Su segunda victoria de la temporada finalmente llegó, el lunes en la noche, luego de lanzar seis entradas en blanco en el duelo en el que los Marineros de Seattle se impusieron 7-1 a los Astros de Houston.
viernes, 5 de octubre de 2012
Alabanzas al triplecoronado
Andrés Galarraga, Antonio Armas, Víctor Davalillo, Jesús Marcano Trillo y Wilson Álvarez no están sorprendidos por la hazaña de Miguel Cabrera y celebran que es el primer latino en lograrla.
Miguel Cabrera está en una lista de inmortales. 14 hombres consiguieron antes que él la Triple Corona de bateo en las Grandes Ligas, pero ninguno era Latinoamericano.
“Yo vi a grandes bateadores, como Roberto Clemente, Rod Carew, Orlando Cepeda... Pero ninguno tuvo la dicha de hacer lo que Miguel logró”, dijo el zuliano Víctor Davalillo, cuatro veces campeón bate del béisbol venezolano y legendario exjardinero de las mayores.
Miguel Cabrera está en una lista de inmortales. 14 hombres consiguieron antes que él la Triple Corona de bateo en las Grandes Ligas, pero ninguno era Latinoamericano.
“Yo vi a grandes bateadores, como Roberto Clemente, Rod Carew, Orlando Cepeda... Pero ninguno tuvo la dicha de hacer lo que Miguel logró”, dijo el zuliano Víctor Davalillo, cuatro veces campeón bate del béisbol venezolano y legendario exjardinero de las mayores.
viernes, 13 de julio de 2012
Zulianos recuerdan sus Juegos de Estrellas
Pasaron 18 años para que el Zulia, uno de los estados venezolanos con mayor arraigo al béisbol, volviera a ver a uno de sus hijos en un Juego de Estrellas de Grandes Ligas.
Carlos González se convertió, el martes, en el cuarto zuliano en participar, primero desde 1994, uniéndose al inmortal Luis Aparicio, a Víctor Davalillo y a Wilson Álvarez.
sábado, 2 de junio de 2012
Johan Santana, ¡magistral!
“El Gocho” se convirtió, anoche, en el cuarto criollo en lanzar un no hit no run en las mayores. Fue el primero en la historia de los Mets, que ganaron 8-0 a Cardenales.
Si alguien dudaba que Johan Santana estaba de regreso, “El Gocho” se encargó anoche de despejar cualquier duda.
El zurdo se convirtió en el cuarto criollo en lanzar un juego sin hits ni carreras en las Grandes Ligas, luego de una magistral actuación ante los actuales campeones de la Serie Mundial, los Cardenales de San Luis, que cayeron 8-0 ante los Mets en el Citi Field, de Nueva York.
miércoles, 30 de mayo de 2012
El último swing de Magglio
El segundo venezolano en ganar un título de bateo en las Grandes Ligas anunciará su retiro este domingo. Bob Abreu, Wilson Álvarez y Carlos Guillén recordaron su carrera.
“El ex jardinero estrella de los Tigres de Detroit, Magglio Ordóñez, anunciará su retiro en una ceremonia especial antes del juego el domingo 3 de junio en Comerica Park”.
Con ese párrafo se inició el comunicado de prensa enviado por los Tigres de Detroit, quienes oficializaron ayer la despedida de uno de los bateadores criollos más prolíficos en la historia de las Grandes Ligas.
martes, 20 de marzo de 2012
Coaches zulianos lo aprueban
Lipso Nava, Wilson Álvarez y Heberto Andrade ven con buenos ojos la contratación de Luis Dorante para estar al mando de las Águilas del Zulia.
La llegada de Luis Dorante al nido de Águilas del Zulia es vista con muy buenos ojos por los técnicos de la organización, que alabaron mucho la “experiencia en la liga” del nuevo piloto rapaz.
La llegada de Luis Dorante al nido de Águilas del Zulia es vista con muy buenos ojos por los técnicos de la organización, que alabaron mucho la “experiencia en la liga” del nuevo piloto rapaz.
jueves, 15 de marzo de 2012
Wilson Álvarez quiere ayudar a Sojo
El zuliano es candidato a coach de pitcheo para el Clásico Mundial. “Aunque sea que me dejen ir de coach de bullpen”, dijo el técnico.
Wilson Álvarez está ansioso por volver a ponerse el nombre de Venezuela en su pecho, como lo hizo en sus tiempos de pelotero aficionado.
El zuliano, de 41 años, es candidato para ser el coach de pitcheo del seleccionado que participará en el Clásico Mundial de Béisbol 2013, según reveló el propio mánager Luis Sojo en una entrevista con PANORAMA, el pasado miércoles.
“Yo hablé con él (Sojo) allá en Venezuela, y me preguntó si yo quería hacerlo (ser coach de pitcheo)”, contó Álvarez, vía telefónica desde Florida. “Le dije que desde que hicieron el primer Mundial siempre he querido ir”.
Wilson Álvarez está ansioso por volver a ponerse el nombre de Venezuela en su pecho, como lo hizo en sus tiempos de pelotero aficionado.
El zuliano, de 41 años, es candidato para ser el coach de pitcheo del seleccionado que participará en el Clásico Mundial de Béisbol 2013, según reveló el propio mánager Luis Sojo en una entrevista con PANORAMA, el pasado miércoles.
“Yo hablé con él (Sojo) allá en Venezuela, y me preguntó si yo quería hacerlo (ser coach de pitcheo)”, contó Álvarez, vía telefónica desde Florida. “Le dije que desde que hicieron el primer Mundial siempre he querido ir”.
jueves, 2 de febrero de 2012
“Debo preparame mejor”
Lipso Nava explicó por qué decidió dar un paso al costado como mánager de Águilas del Zulia. Wilson Álvarez quiere cambios en la oficina.
Lipso Nava tenía la decisión tomada desde hace más de un mes, pero quería tener la seguridad de que la gerencia de Águilas del Zulia estaba en la misma página: su cargo como mánager estaría vacante.
“La decisión fue netamente personal. La gerencia me apoya 100%”, indicó el técnico zuliano, quien retomará el rol de coach de tercera base con el cual llegó la recién culminada campaña.
Lipso Nava tenía la decisión tomada desde hace más de un mes, pero quería tener la seguridad de que la gerencia de Águilas del Zulia estaba en la misma página: su cargo como mánager estaría vacante.
“La decisión fue netamente personal. La gerencia me apoya 100%”, indicó el técnico zuliano, quien retomará el rol de coach de tercera base con el cual llegó la recién culminada campaña.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
"Me siento bendecido"
El zuliano Wilson Álvarez fue exaltado, ayer, al Salón de la Fama del Béisbol Venezolano, junto con Oswaldo Guillén, Luis Salazar y Roberto Muñoz.
Wilson Álvarez pasaba un mediodía tranquilo en su residencia en Sarasota, Florida, cuando PANORAMA le informó de su nuevo motivo de celebración.
El zuliano fue seleccionado, ayer, como uno de los nuevos integrantes al Salón de la Fama del Béisbol Venezolano, junto con Oswaldo Guillén, Luis Salazar, elegidos por el Comité Contemporáneo, mientras que Roberto Muñoz fue exaltado por el Comité de Veteranos.
“Es una gran alegría. Son muchas emociones que me vienen a la cabeza”, fue lo primero que dijo el actual coach de pitcheo de Águilas del Zulia al conocer los resultados que anunció Giner García, director ejecutivo del templo criollo, ubicado en Valencia.
“Quiero agradecder a todos los que votaron por mí y al público, que también hizo esto posible”, prosiguió, a través del hilo telefónico. “Aunque yo no lo demuestre, la alegría aquí es bastante grande”.
“El Intocable” igualó el segundo porcentaje más alto en la historia del Salón de la Fama, con 90%, al recibir 110 de 122 sufragios posibles.
Luis Peñalver también alcanzó el 90% en la votación en 2008. El máximo porcentaje lo recibió Antonio Armas, con 94%, en el año 2005.
“¿Con el 90%? Hermano, más alegría no puede ser. Es un orgullo”, expresó. “Muchísimas gracias a todos los que me apoyaron y votaron por mí. Estoy muy contento”.
Luego de digerir un poco la emoción de su exaltación, el ex lanzador recordó sus inicios.
“Yo, que vengo de Santa Lucía, de jugar flichitas, pelota de medias y que la gente haya votado por mí por algo que hice, que fue jugar pelota, me siento bendecido”, resaltó. “Tengo que vivir agradecido con todas las cosas que Dios me ha dado y la gente que está a mi alrededor también. Solamente por hacer lo que a mí me gusta hacer, que es jugar béisbol, y todos los días me levanto dándole gracias a Dios por eso”.
Álvarez jugó 14 temporadas en las Grandes Ligas y ganó 102 juegos, incluyendo su aún recordado no hit no run con los Medias Blancas de Chicago, hace 20 años. En Venezuela ganó la triple corona del pitcheo en la campaña 91-92 y cuatro campeonatos con Águilas, además de la Serie del Caribe de 1989.
El año pasado fue inmortalizado en el Pabellón del Caribe, en el que están los máximos exponentes que actuaron en clásicos caribeños.
“Este premio también hay que dedicárselo a Daihanna (su esposa), que me ha apoyado todos estos años, y a mis hijas, que aunque no vivieron esa época, están pendientes de mi carrera”, subrayó. “Cuando se enteraron, lo primero que hicieron fue hacer una reservación para ir a cenar. Va a ser una celebración sencilla entre nosotros mismos”.
El marabino, de 41 años, tampoco ocultó su satisfacción al saber que en el grupo exaltado en la clase de 2011 estará acompañado por Guillén, con quien jugó en Chicago, y Salazar. El piloto de Medias Blancas sacó el 75% mínimo para ser inmortalizado, mientras que el coach de Bravos de Atlanta y ex mánager de Águilas alcanzó el 80% de votos.
“Me alegra mucho por los dos y los felicito. Es un honor para mí estar con ellos allí también”, dijo. “Oswaldo todavía sigue creciendo con su leyenda y le deseo muchos más éxitos”.
Wilson Álvarez pasaba un mediodía tranquilo en su residencia en Sarasota, Florida, cuando PANORAMA le informó de su nuevo motivo de celebración.
El zuliano fue seleccionado, ayer, como uno de los nuevos integrantes al Salón de la Fama del Béisbol Venezolano, junto con Oswaldo Guillén, Luis Salazar, elegidos por el Comité Contemporáneo, mientras que Roberto Muñoz fue exaltado por el Comité de Veteranos.
“Es una gran alegría. Son muchas emociones que me vienen a la cabeza”, fue lo primero que dijo el actual coach de pitcheo de Águilas del Zulia al conocer los resultados que anunció Giner García, director ejecutivo del templo criollo, ubicado en Valencia.
“Quiero agradecder a todos los que votaron por mí y al público, que también hizo esto posible”, prosiguió, a través del hilo telefónico. “Aunque yo no lo demuestre, la alegría aquí es bastante grande”.
“El Intocable” igualó el segundo porcentaje más alto en la historia del Salón de la Fama, con 90%, al recibir 110 de 122 sufragios posibles.
Luis Peñalver también alcanzó el 90% en la votación en 2008. El máximo porcentaje lo recibió Antonio Armas, con 94%, en el año 2005.
“¿Con el 90%? Hermano, más alegría no puede ser. Es un orgullo”, expresó. “Muchísimas gracias a todos los que me apoyaron y votaron por mí. Estoy muy contento”.
Luego de digerir un poco la emoción de su exaltación, el ex lanzador recordó sus inicios.
“Yo, que vengo de Santa Lucía, de jugar flichitas, pelota de medias y que la gente haya votado por mí por algo que hice, que fue jugar pelota, me siento bendecido”, resaltó. “Tengo que vivir agradecido con todas las cosas que Dios me ha dado y la gente que está a mi alrededor también. Solamente por hacer lo que a mí me gusta hacer, que es jugar béisbol, y todos los días me levanto dándole gracias a Dios por eso”.
Álvarez jugó 14 temporadas en las Grandes Ligas y ganó 102 juegos, incluyendo su aún recordado no hit no run con los Medias Blancas de Chicago, hace 20 años. En Venezuela ganó la triple corona del pitcheo en la campaña 91-92 y cuatro campeonatos con Águilas, además de la Serie del Caribe de 1989.
El año pasado fue inmortalizado en el Pabellón del Caribe, en el que están los máximos exponentes que actuaron en clásicos caribeños.
“Este premio también hay que dedicárselo a Daihanna (su esposa), que me ha apoyado todos estos años, y a mis hijas, que aunque no vivieron esa época, están pendientes de mi carrera”, subrayó. “Cuando se enteraron, lo primero que hicieron fue hacer una reservación para ir a cenar. Va a ser una celebración sencilla entre nosotros mismos”.
El marabino, de 41 años, tampoco ocultó su satisfacción al saber que en el grupo exaltado en la clase de 2011 estará acompañado por Guillén, con quien jugó en Chicago, y Salazar. El piloto de Medias Blancas sacó el 75% mínimo para ser inmortalizado, mientras que el coach de Bravos de Atlanta y ex mánager de Águilas alcanzó el 80% de votos.
“Me alegra mucho por los dos y los felicito. Es un honor para mí estar con ellos allí también”, dijo. “Oswaldo todavía sigue creciendo con su leyenda y le deseo muchos más éxitos”.
martes, 13 de septiembre de 2011
Ozzie Guillén, Wilson Álvarez y Luis Salazar deben ser inmortalizados en el Salón de la Fama
Hoy se conocerán a los nuevos inmortales del béisbol venezolano. Presentamos a ustedes nuestra boleta de votación.
Desde que recibimos la oportunidad de formar parte del Comité Contemporáneo para elegir a los posibles miembros del Salón de la Fama del Béisbol Venezolano, hemos tomado con toda la seriedad del caso la responsabilidad –y el honor- que eso significa.
Saber que en nuestro poder está la potestad de exaltar o dejar fuera a peloteros que se dieron íntegro en el terreno de juego, no es tarea fácil. Es un compromiso que no se debe tomar a la ligera y eso es lo que hemos tratado de hacer en estos últimos años.
Dicho esto, continuamos mencionando la lista de peloteros elegibles por el Comité Contemporáneo:
Jugadores de posición
Jesús Alfaro
Clemente Álvarez
Oscar Azócar
Oswaldo Blanco
Leonel Carrión
Oswaldo Guillén
Leonardo Hernández
Robert Machado
José Francisco Malavé
Raúl Marcano
Eduardo Pérez
Luis Ernesto Salazar
Mark Whiten
Roberto Zambrano
Pitchers
Wilson Álvarez
Argenis Conde
Omar Daal
John DeSilva
Mark Guerra
Oscar Henríquez
Danilo León
Doug Linton
Julio Machado
José Solarte
Antes de explicar mis argumentos, es bueno recordar algunas normas que deben cumplir los peloteros, principalmente la número 73, que reza: El pelotero venezolano debe haber actuado por lo menos diez (10) temporadas de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional o en las Grandes Ligas (MLB). El pelotero extranjero debe haber participado en por lo menos cinco (5) temporadas en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (Lvbp).
Claro, ganar campeonatos no te hace un inmortal por unanimidad, y allí es cuando marca la diferencia su actuación en las Grandes Ligas. De los 271 venezolanos que han jugado hasta el día de hoy en las mayores, sólo dos han ganado un premio al Novato del Año. Uno de esos es Guillén.
De esos 271, sólo 13 poseen Guantes de Oro. Uno de ellos es Guillén. Además, sólo 36 han participado en Juegos de Estrellas. De más está decir que uno de ellos es Guillén, y que lo hizo tres veces.
Pero sus logros no terminaron con su retiro como pelotero activo. Se convirtió en el primer mánager venezolano en las mayores y en el primer latino en dirigir y ganar una Serie Mundial y un Juego de Estrellas. Creo que los méritos sobran y por eso Oswaldo Guillén fue el primer nombre en nuestra papeleta.
Seguimos con Wilson Álvarez, recordado principalmente como el primer venezolano en lanzar un juego sin hits ni carreras en las mayores.
Pero no es esta hazaña la que nos hizo colocarlo segundo en nuestra boleta. El zuliano se convirtió en los años 90 en un embajador único del pitcheo criollo en las mayores. Impuso una cantidad de récords que lo convirtieron, en su momento, en el mejor lanzador venezolano en la historia de las mayores, hasta la llegada de Freddy García, Johan Santana, Carlos Zambrano, Félix Hernández y compañía.
Ganó 15 juegos al menos dos veces en su carrera, fue a un Juego de Estrellas y ganó 102 compromisos en 14 campañas en las mayores. Aunado a eso, en Venezuela se convirtió en el primer venezolano en ganar la Triple Corona del pitcheo, cuando lo consiguió en la campaña 91-92 con Águilas del Zulia. Su protagonismo en el norte le restó innings en Venezuela, sin contar sus constantes lesiones al final de sus años como lanzador, por lo que su 2.50 de efectividad acumulada en 13 temporadas no le permite estar de tercero entre los líderes históricos de ese departamento, al acumular sólo 385 entradas, y no las 500 que lo colocarían entre los mejores de todos los tiempos.
Además, celebró cuatro de los cinco títulos que posee la franquicia rapaz y fue inmortalizado el año pasado en el Pabellón del Caribe, así que tampoco había que pensarlo mucho para colocarlo en nuestra lista de elegidos.
Después llegamos a Salazar, también miembro de la famosa “Guerrilla” de los Tiburones y quien culminó su recorrido en la Lvbp con promedio de .294, 43 vuelacercas y 370 fletadas. Tuvo 10 campañas de 20 o más remolcadas, cuatro de ellas con 30 o más, cifras muy respetables para una liga tan corta como la criolla. En su currículo tiene el premio al Regreso del Año de la campaña 86-87 y el de Jugador Más Valioso de la zafra 87-88. Si a eso le sumamos que estuvo 13 temporadas en las mayores, con un decente promedio de .261, sabemos que no estamos hablando de un pelotero venezolano “cualquiera”.
Estos tres jugadores tenían una ventaja sobre los demás candidatos: sus años de servicio y logros en la mejor liga del béisbol.
Después llegó lo difícil. ¿Existían más jugadores dignos de ser inmortalizados? A nuestro juicio, sí, aunque se tuvo que escarbar más argumentos que nuestros tres primeros seleccionados.
Observando estadísticas comenzamos a descartar a Clemente Álvarez, Robert Machado, José Francisco Malavé, Raúl “Tucupita” Marcano, Mark Whiten, Argenis Conde, John DeSilva, Mark Guerra y Doug Linton. Al resto tuvimos que analizarlos más.
Y eso nos llevó a colocar a Leonardo Hernández, poderoso ex toletero de Leones del Caracas y Tigres de Aragua, quien acumuló 72 cuadrangulares (6º) y 416 remolcadas (4º) en 15 zafras, ubicándose entre los 10 primeros en la historia de la Lvbp en esos departamentos. Su línea de .262/.262/.391 no es extraordinaria, pero su producción, sin duda, estuvo por encima de la liga.
Eso mismo nos hizo darle un voto a Roberto Zambrano, sexto de todos los tiempos en jonrones (71) y empujadas (398), con un decente promedio de .271 en 19 campañas. En la campaña 2001-2002 se quedó a un jonrón de igualar la marca de más vuelacercas en un año, aún en poder de Baudilio Díaz, y completó nueve campañas de 20 o más remolcadas, de esas seis de 30 o más y dos de 40 o más fletadas.
Además, ganó el Regreso del Año de la campaña 95-96, fue Productor del Año en las temporadas 96-97, 99-00 y 01-02, siendo también el Jugador Más Valioso en esas últimas dos campañas.
Nos quedaba un sufragio, y tras descartar a Jesús Alfaro, Oscar Azócar, Eduardo Pérez, Oscar Henríquez, Danilo León, Julio Machado y José Solarte, nos debatimos entre tres nombres: Leonel Carrión, Omar Daal y Oswaldo Blanco.
Como siempre es más fácil comparar bateadores con bateadores o lanzadores con lanzadores, descartamos al actual técnico de Águilas tras presentar números inferiores a los de Blanco, quien aún está dentro de los 10 primeros en la historia de la Lvbp en juegos (954, 7º), turnos (3229, 8º), hits (860, 10º), dobles (149, 6º), extrabases (204, 10º) y empujadas (370, 10º). Carrión (.268, 31 HR, 331 CI) no figura en ninguna de las anteriores.
Daal, por su parte, presenta la tercera mejor efectividad en la historia del circuito, con 2.59 en 534 innings acumulados en 12 campañas, en las que dejó récord de 39-21. Su caso lo apoyan dos premios al Pitcher del Año, en las campañas 95-96 y 96-97, pero nos decantamos por los números históricos de Blanco para cerrar nuestra planilla.
Desde que recibimos la oportunidad de formar parte del Comité Contemporáneo para elegir a los posibles miembros del Salón de la Fama del Béisbol Venezolano, hemos tomado con toda la seriedad del caso la responsabilidad –y el honor- que eso significa.
Saber que en nuestro poder está la potestad de exaltar o dejar fuera a peloteros que se dieron íntegro en el terreno de juego, no es tarea fácil. Es un compromiso que no se debe tomar a la ligera y eso es lo que hemos tratado de hacer en estos últimos años.
Dicho esto, continuamos mencionando la lista de peloteros elegibles por el Comité Contemporáneo:
Jugadores de posición
Jesús Alfaro
Clemente Álvarez
Oscar Azócar
Oswaldo Blanco
Leonel Carrión
Oswaldo Guillén
Leonardo Hernández
Robert Machado
José Francisco Malavé
Raúl Marcano
Eduardo Pérez
Luis Ernesto Salazar
Mark Whiten
Roberto Zambrano
Pitchers
Wilson Álvarez
Argenis Conde
Omar Daal
John DeSilva
Mark Guerra
Oscar Henríquez
Danilo León
Doug Linton
Julio Machado
José Solarte
Antes de explicar mis argumentos, es bueno recordar algunas normas que deben cumplir los peloteros, principalmente la número 73, que reza: El pelotero venezolano debe haber actuado por lo menos diez (10) temporadas de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional o en las Grandes Ligas (MLB). El pelotero extranjero debe haber participado en por lo menos cinco (5) temporadas en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (Lvbp).Tomando eso en cuenta, comenzó nuestro debate: ¿quién es un candidato fijo para ser inmortalizado?
Fue fácil encontrar tres: Oswaldo Guillén, Wilson Álvarez y Luis Salazar.
Se podría decir que Guillén no fue un pelotero extraordinario en la Lvbp con Tiburones de La Guaira. Tuvo una línea ofensiva de .279/.279/.345, con 117 remolcadas en 13 temporadas, pero fue clave en la famosa “Guerrilla” que ganó tres títulos en la década de los 80.Claro, ganar campeonatos no te hace un inmortal por unanimidad, y allí es cuando marca la diferencia su actuación en las Grandes Ligas. De los 271 venezolanos que han jugado hasta el día de hoy en las mayores, sólo dos han ganado un premio al Novato del Año. Uno de esos es Guillén.
De esos 271, sólo 13 poseen Guantes de Oro. Uno de ellos es Guillén. Además, sólo 36 han participado en Juegos de Estrellas. De más está decir que uno de ellos es Guillén, y que lo hizo tres veces.
Pero sus logros no terminaron con su retiro como pelotero activo. Se convirtió en el primer mánager venezolano en las mayores y en el primer latino en dirigir y ganar una Serie Mundial y un Juego de Estrellas. Creo que los méritos sobran y por eso Oswaldo Guillén fue el primer nombre en nuestra papeleta.
Seguimos con Wilson Álvarez, recordado principalmente como el primer venezolano en lanzar un juego sin hits ni carreras en las mayores.
Pero no es esta hazaña la que nos hizo colocarlo segundo en nuestra boleta. El zuliano se convirtió en los años 90 en un embajador único del pitcheo criollo en las mayores. Impuso una cantidad de récords que lo convirtieron, en su momento, en el mejor lanzador venezolano en la historia de las mayores, hasta la llegada de Freddy García, Johan Santana, Carlos Zambrano, Félix Hernández y compañía.
Ganó 15 juegos al menos dos veces en su carrera, fue a un Juego de Estrellas y ganó 102 compromisos en 14 campañas en las mayores. Aunado a eso, en Venezuela se convirtió en el primer venezolano en ganar la Triple Corona del pitcheo, cuando lo consiguió en la campaña 91-92 con Águilas del Zulia. Su protagonismo en el norte le restó innings en Venezuela, sin contar sus constantes lesiones al final de sus años como lanzador, por lo que su 2.50 de efectividad acumulada en 13 temporadas no le permite estar de tercero entre los líderes históricos de ese departamento, al acumular sólo 385 entradas, y no las 500 que lo colocarían entre los mejores de todos los tiempos.
Además, celebró cuatro de los cinco títulos que posee la franquicia rapaz y fue inmortalizado el año pasado en el Pabellón del Caribe, así que tampoco había que pensarlo mucho para colocarlo en nuestra lista de elegidos.
Después llegamos a Salazar, también miembro de la famosa “Guerrilla” de los Tiburones y quien culminó su recorrido en la Lvbp con promedio de .294, 43 vuelacercas y 370 fletadas. Tuvo 10 campañas de 20 o más remolcadas, cuatro de ellas con 30 o más, cifras muy respetables para una liga tan corta como la criolla. En su currículo tiene el premio al Regreso del Año de la campaña 86-87 y el de Jugador Más Valioso de la zafra 87-88. Si a eso le sumamos que estuvo 13 temporadas en las mayores, con un decente promedio de .261, sabemos que no estamos hablando de un pelotero venezolano “cualquiera”.
Estos tres jugadores tenían una ventaja sobre los demás candidatos: sus años de servicio y logros en la mejor liga del béisbol.
Después llegó lo difícil. ¿Existían más jugadores dignos de ser inmortalizados? A nuestro juicio, sí, aunque se tuvo que escarbar más argumentos que nuestros tres primeros seleccionados.
Observando estadísticas comenzamos a descartar a Clemente Álvarez, Robert Machado, José Francisco Malavé, Raúl “Tucupita” Marcano, Mark Whiten, Argenis Conde, John DeSilva, Mark Guerra y Doug Linton. Al resto tuvimos que analizarlos más.Y eso nos llevó a colocar a Leonardo Hernández, poderoso ex toletero de Leones del Caracas y Tigres de Aragua, quien acumuló 72 cuadrangulares (6º) y 416 remolcadas (4º) en 15 zafras, ubicándose entre los 10 primeros en la historia de la Lvbp en esos departamentos. Su línea de .262/.262/.391 no es extraordinaria, pero su producción, sin duda, estuvo por encima de la liga.
Eso mismo nos hizo darle un voto a Roberto Zambrano, sexto de todos los tiempos en jonrones (71) y empujadas (398), con un decente promedio de .271 en 19 campañas. En la campaña 2001-2002 se quedó a un jonrón de igualar la marca de más vuelacercas en un año, aún en poder de Baudilio Díaz, y completó nueve campañas de 20 o más remolcadas, de esas seis de 30 o más y dos de 40 o más fletadas.
Además, ganó el Regreso del Año de la campaña 95-96, fue Productor del Año en las temporadas 96-97, 99-00 y 01-02, siendo también el Jugador Más Valioso en esas últimas dos campañas.
Nos quedaba un sufragio, y tras descartar a Jesús Alfaro, Oscar Azócar, Eduardo Pérez, Oscar Henríquez, Danilo León, Julio Machado y José Solarte, nos debatimos entre tres nombres: Leonel Carrión, Omar Daal y Oswaldo Blanco.
Como siempre es más fácil comparar bateadores con bateadores o lanzadores con lanzadores, descartamos al actual técnico de Águilas tras presentar números inferiores a los de Blanco, quien aún está dentro de los 10 primeros en la historia de la Lvbp en juegos (954, 7º), turnos (3229, 8º), hits (860, 10º), dobles (149, 6º), extrabases (204, 10º) y empujadas (370, 10º). Carrión (.268, 31 HR, 331 CI) no figura en ninguna de las anteriores.
Daal, por su parte, presenta la tercera mejor efectividad en la historia del circuito, con 2.59 en 534 innings acumulados en 12 campañas, en las que dejó récord de 39-21. Su caso lo apoyan dos premios al Pitcher del Año, en las campañas 95-96 y 96-97, pero nos decantamos por los números históricos de Blanco para cerrar nuestra planilla.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Jhoulys, a la caza de Wilson
El derecho necesita cinco triunfos y 48 ponches para igualar las marcas de más victorias y abanicados para un zuliano en una temporada de las Grandes Ligas.Jhoulys Chacín alcanzó este lunes su décima victoria del año. Luego de iniciar con buen ritmo (llegó al 27 de junio con marca de 8-4 y 2.71 de efectividad), el zuliano apenas ha podido ganar dos de sus últimas 12 aperturas.
El marabino marchaba a buen paso para alcanzar las marcas para un lanzador zuliano de más triunfos y más abanicados en una temporada, en poder de Wilson Álvarez, quien ganó 15 en las campañas de 1993 y 1996, año en el que impuso su tope de abanicados con 181.
Según el calendario, al derecho de los Rockies le restarían seis salidas más, en las que podría conseguir las cinco victorias y los 48 abanicados (a ocho por apertura) para emular al zurdo, actual coach de pitcheo de Águilas del Zulia.
"Si yo tengo el comando de mis pitcheos, como los tuve ayer (el lunes ante Astros de Houston), creo que sí los puedo alcanzar", dijo Chacín. "Romper un récord de cualquier zuliano sería un honor. Si puedo lograr eso, le daré gracias a Dios. Si no, será para el año que viene".
¿Igualará al "Intocable" en 2011?
RÉCORDS DE PITCHEO PARA ZULIANOS
DEPARTAMENTO CANTIDAD JUGADOR AÑO
Temporadas 14 Wilson Álvarez 1989-2005
Juegos 77 Juan Rincón 2004
Aperturas 35 Wilson Álvarez 1996
Juegos completos 4 Ramón Monzant 1958
Blanqueos 1 Ramón Monzant 1958
Wilson Álvarez 1991, 93, 94, 97
Geremi González 1997, 1998
Omar Daal 1998, 1999
Jhoulys Chacín 2011
Ganados 15 Wilson Álvarez 1993, 1996
Perdidos 19 Omar Daal 2000
Salvados 3 Julio Machado 1990, 1991
Efectividad
(mínimo 150 IP) 2.88 Omar Daal 1998
Innings 217.1 Wilson Álvarez 1996
Hits 216 Wilson Álvarez 1996
Carreras 128 Omar Daal 2000
Carreras limpias 114 Omar Daal 2000
Jonrones 26 Omar Daal 2000, 2001
Boletos 122 Wilson Álvarez 1993
Ponches 181 Wilson Álvarez 1996
Golpeados 12 Geremi González 2003
Balks 3 Geremi González 1998
3 Omar Daal 2001
Wild pitches 12 Henry Rodríguez 2011
El marabino marchaba a buen paso para alcanzar las marcas para un lanzador zuliano de más triunfos y más abanicados en una temporada, en poder de Wilson Álvarez, quien ganó 15 en las campañas de 1993 y 1996, año en el que impuso su tope de abanicados con 181.
Según el calendario, al derecho de los Rockies le restarían seis salidas más, en las que podría conseguir las cinco victorias y los 48 abanicados (a ocho por apertura) para emular al zurdo, actual coach de pitcheo de Águilas del Zulia.
"Si yo tengo el comando de mis pitcheos, como los tuve ayer (el lunes ante Astros de Houston), creo que sí los puedo alcanzar", dijo Chacín. "Romper un récord de cualquier zuliano sería un honor. Si puedo lograr eso, le daré gracias a Dios. Si no, será para el año que viene".
¿Igualará al "Intocable" en 2011?
RÉCORDS DE PITCHEO PARA ZULIANOS
DEPARTAMENTO CANTIDAD JUGADOR AÑO
Temporadas 14 Wilson Álvarez 1989-2005
Juegos 77 Juan Rincón 2004
Aperturas 35 Wilson Álvarez 1996
Juegos completos 4 Ramón Monzant 1958
Blanqueos 1 Ramón Monzant 1958
Wilson Álvarez 1991, 93, 94, 97
Geremi González 1997, 1998
Omar Daal 1998, 1999
Jhoulys Chacín 2011
Ganados 15 Wilson Álvarez 1993, 1996
Perdidos 19 Omar Daal 2000
Salvados 3 Julio Machado 1990, 1991
Efectividad
(mínimo 150 IP) 2.88 Omar Daal 1998
Innings 217.1 Wilson Álvarez 1996
Hits 216 Wilson Álvarez 1996
Carreras 128 Omar Daal 2000
Carreras limpias 114 Omar Daal 2000
Jonrones 26 Omar Daal 2000, 2001
Boletos 122 Wilson Álvarez 1993
Ponches 181 Wilson Álvarez 1996
Golpeados 12 Geremi González 2003
Balks 3 Geremi González 1998
3 Omar Daal 2001
Wild pitches 12 Henry Rodríguez 2011
jueves, 11 de agosto de 2011
"La curva funcionó muy bien ese día"
“La noche después del juego en Birmingham, en Alabama, en Doble A, me llamaron a la oficina y el mánager Tony Franklin me dice, ‘te vas para Grandes Ligas’. Yo le dije, ‘mentira, para qué vas a decirme eso’. ‘En serio, claro que sí’, respondió. Ahí entró el coach de pitcheo, Rick Peterson, me da un abrazo y lo veo con ojos llorosos. Ahí dije, ‘esto es verdad’.
Ahí el corazón me empezó a palpitar mucho más rápido. Lo primero que hice fue llamar a Daihanna, llamar a mis padres, y después que hablé con ellos empezó a pasar por mi mente: 'ojalá no pase lo mismo que me pasó la vez anterior con Texas. Esta es otra oportunidad que me dan en las Grandes Ligas y espero no desaprovecharla.
Recuerdo que varias cositas se quedaron donde estaba viviendo en Doble A, porque eso fue de un día para otro que tuve que empacar e irme. Era tanto el nerviosismo que tenía que hasta mis cosas de jugar las dejé en el hotel, mis zapatos de jugar, el guante. Cuando llego al estadio, que viene el del clubhouse, el ‘clubbie’, me dice, ¿dónde están tus cosas de jugar? ‘Dios mío, las dejé en el hotel’.
Enviaron a uno de los muchachos que trabajaba en el clubhouse. Llamé a Daihanna al hotel y le dije que iba a ir un muchacho a buscar el bolso y me dijo, ‘es verdad, aquí está el bolso, y no hallaba a dónde llamarte para llevártelo’.
Recuerdo que el mismo Oswaldo Guillén se dio cuenta de eso y él llegó a hablarme, a echar chistes y esas cosas, a distraerme un poco para tratar de tranquilizarme, porque él notó que yo estaba nervioso. Habló mucho conmigo, echó muchos chistes y las cosas se calmaron un poco hasta que yo vi al muchacho que llegó. Ahí después fue que el nerviosismo me atacó otra vez.
El muchacho llegó y faltando 15 minutos para empezar el juego yo salí corriendo al bullpen y cargaba hasta la correa en la mano. Ni me dio tiempo de calentarme bien, de estirarme, y ya saben todo lo que pasó. Era más que todo el nerviosismo que yo tenía. ‘Dios mío, aquí hay presión’.
También el equipo estaba a dos juegos o a un juego de Minnesota, que creo que era el que estaba en el primer lugar, y eso le ponía un poquito más de presión a uno. También estaba en mi mente lo de mi hijo, que murió (ese mismo día un año antes). Eran muchas cosas que tenía en la cabeza.
El primer bateador fue la clave. Después que ponché al primer bateador (Mike Deveraux) fue que dije, ‘Ok, ya. Yo sé que puedo pitchear en las Grandes Ligas. Ya saqué un out. Ahora a seguir haciendo lo que estoy haciendo, y a seguir pitcheando’. Me calmé un poco más después del primer ponche, y más todavía cuando ponché a Cal Ripken en el primer turno. Ya en ese momento él era el candidato a ser el Más Valioso de la Liga (Americana).
Antes que llegaran mis cosas de jugar, el coach de pitcheo (Sammy Ellis) habló con el catcher (Ron Karkovice), nos sentamos los dos y me dijo, ‘Cal Ripken es el más peligroso de todos, no te dejes ganar de ese. Si le das base por bolas, no importa, pero no te dejes dar el batazo’. De él fue de quien más me cuidé de todos.
El mánage (Jeff Torborg) me habló poco, porque estaba concentrado en el juego, pero sí me dio la bienvenida. Me dijo, ‘tranquilo, pitchea tu juego y sigue los consejos del catcher’. Eso fue todo lo que hice.
Uno trataba de cuidarse de esos bateadores peligrosos, como Dwight Evans, el mismo Chris Hoiles, pero no estaba pensando en ser perfecto, sino en hacerle caso a él (Karkovice). Y eran tanto los nervios, la concentración, que como todo el mundo sabe, yo ni siquiera me había dado cuenta que estaba lanzando no hit no run hasta que Lance Johnson se lanzó para capturar esa pelota (en el octavo inning).
(Hoiles) le dio a la bola y yo sabía que le había dado bien. Yo lo que pensé fue en ir a cubrir las bases, porque el batazo fue bien conectado. Ahí uno empieza a pensar en los fundamentos de juego. Mi intención fue dar unos pasos hacia la tercera base para ir a cubrir por esos lados por si llegaba a ser un triple. Cuando veo que él se tira, la coge y se levanta, mi reacción fue apretar el puño, como diciendo, ‘bien’.
Cuando levanta el guante, hacia esa misma dirección estaba la pizarra. Ahí fue que miro la pizarra y veo, ‘Dios mío, pero si a mí no me han dado hits’. No te sé decir si fue nervios, fue presión, si fue la misma situación de juego, adrenalina, emoción… Creo que fue una combinación de todo junto lo que sentí en ese momento.
No me habían dado hits y empecé a hablarme yo mismo. ‘Calmáte y tratá de seguir haciendo lo que estás haciendo. Dejáte llevar del catcher y todo lo que pida él lo vas a tirar’. Traté más bien de no pensar en eso (el no hitter), sino en seguir haciendo el trabajo.
(Con dos outs en el noveno) Karkovice va a hablar conmigo y me dice, no le vas a dar nada bueno de batear (a Ripken). Si le das base por bolas, mejor. Recuerdo que le tiré un strike y me dio señas diciendo que no. Entonces le di base por bolas. Venía Evans atrás, fue a hablar conmigo otra vez. Recuerdo que Guillén también fue a hablar conmigo y me dice Karkovice, ‘igual, vamos a hacer lo mismo. Si le das base por bolas no importa’. También hubo la base por bolas, miré hacia atrás y vi que tenían a alguien calentando, por si me metía en problemas.
La curva estaba funcionando muy bien ese día. Eso fue lo que a mí me salvó, y la preparación. Ese día yo lancé muchas rectas y la curva, al final, fue lo mejor.
Ponché a Randy Milligan y lo que hice fue que tiré una mirada hacia el cielo: ‘Gracias, Dios mío, por esto’. Y a la vez siento a todo el mundo encima de mí, abrazándome, celebrando y rodo, pero a mí en ese momento lo que me vino a la mente fue, ‘Dios, te llevaste a mi hijo, pero me diste este regalo a cambio, tirar este juego’.
Tengo guardada la pelota del no hit no run, los zapatos y el guante, y al lado tengo los zapatos y el guante que usé con los Dodgers, cuando me retiré. También tengo una de las entradas que le dieron a Daihanna para el juego, que está al lado de la pelota. Y también tengo una foto que me dieron del último lanzamiento del juego.
El uniforme se lo llevaron a Cooperstown, junto con la gorra y una pelota que me dieron para que la firmara.
Lo primero que pienso al recordar ese juego es: cómo pasa el tiempo, hermano. Se pone uno viejo rápido. Me trae alegrías, satisfacciones, metas que uno quiso desde muchacho, que desde niño pensó hacer y uno las logró. Tengo una familia buena. Puedo ayudar a mis padres a estar bien. Mejor no puedo estar. Todos los días tengo un gran agradecimiento a Dios por permitirme ser alguien en la vida”.
“Nadie esperaba que eso sucediera”
Oswaldo Guillén, actual mánager de los Medias Blancas de Chicago, fue testigo de lujo de la hazaña de Wilson Álvarez hace 20 años.
Alineado como campocorto, y noveno bate, el mirandino contribuyó con el zuliano al apoyarlo con dos hits en tres turnos, con un doble, un boleto y par de anotadas.
“Un recuerdo, además del no hitter, fue que Charlie Hough dijo, ‘tengo un gran presentimiento. Algo bueno va a pasar’”, rememoró Guillén a PANORAMA, a través del departamento de prensa de los patiblancos.
“Eso lo dijo en el autobús. ‘Tengo un buen presentimiento hoy, algo bueno va a suceder en el juego y estoy ansioso por verlo’”, añadió. “Además de eso, ese día es el cumpleaños de mi hermana, el 11 de agosto, por eso nunca lo olvidaré”.
Fue el primero de muchos juegos juntos en Chicago entre Álvarez y Guillén, quien quedó gratamente impresionado con el talento del entonces novato, de 21 años.
“No podía creer que ese muchacho tan joven hubiese lanzado tan bien a ese nivel”, afirmó.
“Ningún otro venezolano había hecho algo así y eso lo hacía aún más especial”, enfatizó el único estratega latino en ganar una Serie Mundial. “Creo que nadie esperaba que eso sucediera, y cuando sucedió todo el mundo estaba en shock, porque nadie sabía que Wilson tenía tan buen repertorio”.
Y 20 años después, el recuerdo de Wilson sigue presente en Chicago.
viernes, 17 de junio de 2011
Así recuerdan al "Carrao"
Los zulianos Luis Aparicio, Víctor Davalillo y Wilson Álvarez recuerdan a su manera a otro gran zuliano: José de la Trinidad Bracho.
"Era el pitcher más arrecho"
Luis Aparicio Montiel, único venezolano en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas, lamentó desde Barquisimeto la partida de José de la Trinindad Bracho, quien murió, ayer, a los 83 años.
"Lamento mucho su deceso, pero ese es el ciclo de la vida", dijo el marabino, quien compartió con equipos con él en las campañas 1954-1955, con Leones del Caracas, 63-64 y 64-65, con Tiburones de La Guaira, y en la 70-71, con Águilas del Zulia.
"'El Carrao' y Emilio Cueche han sido los mejores lanzadores que ha tenido el país", afirmó. "Pero 'El Carrao" ha sido el pitcher más arrecho y más valiente que he visto en la liga venezolana".
Aparicio no sólo resaltó su calidad como lanzador, sino también la gran presona que fue. Siempre admiré su humildad y su pasión por el béisbol".
“Fue como Roberto Clemente”
“Era un señor muy agradable, muy amigo, muy dado a todo. Increíble. Una gran persona. Igual que Roberto Clemente. Una persona que no le importaba dar, echaba broma, echaba vaina, pero era gente, era un hombre dado. Eso lo recordamos todos”.
Esa es la principal referencia que tiene el mejor bateador del béisbol venezolano sobre el mejor lanzador en la historia de la liga. Víctor Davalillo, desde su residencia en Caracas, también lamentó la partida del “Carrao” Bracho, de la cual se enteró tras la llamada de PANORAMA.
“¿Se murió?... Se nos fue el tenedor… ‘El Pescador’”, fue lo primero que dijo “Vitico”, quien alabó el don de gente del derecho, a quien le dio el crédito de haberle enseñado “todo”.
“Yo fui alumno del ‘Carrao’ Bracho. Para mí era uno de los mejores hombres de la vida. El pitcheaba para ganar y yo me crié de esa forma”, subrayó. “Yo iba a pitchear a ganar. Para mí el ‘Carrao’ Bracho era un maestro. Se nos fue un maestro”.
Bracho y Davalillo conincidieron con Leones del Caracas en las campañas 57-58 y 58-59, las dos primeras como profesional del cuatro veces campeón bate de la Lvbp. “Vitico” ganó 14 juegos durante 15 campañas como lanzador, teniendo su mejor año como pitcher en la 61-62, cuando dejó marca de 10-4, con 2.46 de efectividad.
“Toda la vida (fue un pitcher difícil)”, destacó sobre su mentor. “Tú ves como pitchers aquí buscan intimidarte con un bolazo, pero nunca el ‘Carrao’ Bracho hizo un movimiento así. ‘Si quieres batear, batea, pero a ti no te la voy a pegar nunca’, decía. Ese era un ejemplo de venezolano”.
“Era el Babe Ruth de Venezuela”
El 20 de octubre de 1991 fue un día inolvidable para Wilson Álvarez. Fue el día inaugural en Maracaibo de la campaña 91-92 del béisbol venezolano y el zurdo acababa de saltar al estrellato con su no hit no run con los Medias Blancas de Chicago dos meses antes.
Pero más allá de lanzar en un estadio Luis Aparicio repleto, ante su público, y de derrotar a Petroleros de Cabimas, “El Intocable” lo recuerda más por conocer al legendario José de la Trinidad Bracho, “El Carrao”.
“Para mí fue un honor compartir con él”, dijo el coach de pitcheo de Águilas del Zulia, vía telefónica desde su residencia en Florida. “Que una leyenda dedicara un poquito de tiempo para mí, para tratar de mejorar yo, de enseñarme algo, para mí fue un honor. Que Dios lo tenga en la gloria. Espero que el resto de Venezuela le haga un reconocimiento, porque es una leyenda del béisbol”.
Antes de ese enfrentamiento dominical, el orgullo de Santa Lucía, entonces de 21 años, salió a soltar el brazo cuando fue abordado por el máximo ganador en la historia del béisbol venezolano.
“Él me trató de enseñarme el lanzamiento de tenedor, pero nunca me dediqué a aprenderlo. Ese día el trató de enseñármelo”, recordó. “Yo estaba un poco nervioso, de que la gente me viera (lanzar), y aparecerse él ahí, eso fue un momento que no se me olvida”.
“Fue un momento especial en mi vida, en comienzos de mi carrera, y que él haya llegado a presentarse en el estadio a buscarme a mí y a enseñarme ese lanzamiento, eso fue un gran honor, y un recuerdo muy grande que siempre va a estar en mi mente”.
Álvarez, en ese momento, se convirtió en el ícono del pitcheo en Venezuela, como en su momento lo fue Bracho.
“Como el ‘Carrao’ no va a salir otro. Fue el máximo ganador en Venezuela y eso (sus 109 victorias) no va a pasar en Venezuela jamás otra vez. Y ahora como es el béisbol, menos. Ese ha sido el mejor pitcher en Venezuela”, subrayó. “Él no tuvo la oportunidad de demostrarlo aquí en Estados Unidos, pero sí en Venezuela, y los números lo dicen. Para ese tiempo, eso era juego completo tras juego completo. Ahora no se hace eso. Muy poco lo hacen. En el béisbol venezolano él viene siendo el Babe Ruth de aquí en los Estados Unidos”.
"Era el pitcher más arrecho"
Luis Aparicio Montiel, único venezolano en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas, lamentó desde Barquisimeto la partida de José de la Trinindad Bracho, quien murió, ayer, a los 83 años.
"Lamento mucho su deceso, pero ese es el ciclo de la vida", dijo el marabino, quien compartió con equipos con él en las campañas 1954-1955, con Leones del Caracas, 63-64 y 64-65, con Tiburones de La Guaira, y en la 70-71, con Águilas del Zulia.
"'El Carrao' y Emilio Cueche han sido los mejores lanzadores que ha tenido el país", afirmó. "Pero 'El Carrao" ha sido el pitcher más arrecho y más valiente que he visto en la liga venezolana".
Aparicio no sólo resaltó su calidad como lanzador, sino también la gran presona que fue. Siempre admiré su humildad y su pasión por el béisbol".
“Fue como Roberto Clemente”
“Era un señor muy agradable, muy amigo, muy dado a todo. Increíble. Una gran persona. Igual que Roberto Clemente. Una persona que no le importaba dar, echaba broma, echaba vaina, pero era gente, era un hombre dado. Eso lo recordamos todos”.
Esa es la principal referencia que tiene el mejor bateador del béisbol venezolano sobre el mejor lanzador en la historia de la liga. Víctor Davalillo, desde su residencia en Caracas, también lamentó la partida del “Carrao” Bracho, de la cual se enteró tras la llamada de PANORAMA.
“¿Se murió?... Se nos fue el tenedor… ‘El Pescador’”, fue lo primero que dijo “Vitico”, quien alabó el don de gente del derecho, a quien le dio el crédito de haberle enseñado “todo”.
“Yo fui alumno del ‘Carrao’ Bracho. Para mí era uno de los mejores hombres de la vida. El pitcheaba para ganar y yo me crié de esa forma”, subrayó. “Yo iba a pitchear a ganar. Para mí el ‘Carrao’ Bracho era un maestro. Se nos fue un maestro”.
Bracho y Davalillo conincidieron con Leones del Caracas en las campañas 57-58 y 58-59, las dos primeras como profesional del cuatro veces campeón bate de la Lvbp. “Vitico” ganó 14 juegos durante 15 campañas como lanzador, teniendo su mejor año como pitcher en la 61-62, cuando dejó marca de 10-4, con 2.46 de efectividad.
“Toda la vida (fue un pitcher difícil)”, destacó sobre su mentor. “Tú ves como pitchers aquí buscan intimidarte con un bolazo, pero nunca el ‘Carrao’ Bracho hizo un movimiento así. ‘Si quieres batear, batea, pero a ti no te la voy a pegar nunca’, decía. Ese era un ejemplo de venezolano”.
“Era el Babe Ruth de Venezuela”
El 20 de octubre de 1991 fue un día inolvidable para Wilson Álvarez. Fue el día inaugural en Maracaibo de la campaña 91-92 del béisbol venezolano y el zurdo acababa de saltar al estrellato con su no hit no run con los Medias Blancas de Chicago dos meses antes.
Pero más allá de lanzar en un estadio Luis Aparicio repleto, ante su público, y de derrotar a Petroleros de Cabimas, “El Intocable” lo recuerda más por conocer al legendario José de la Trinidad Bracho, “El Carrao”.
“Para mí fue un honor compartir con él”, dijo el coach de pitcheo de Águilas del Zulia, vía telefónica desde su residencia en Florida. “Que una leyenda dedicara un poquito de tiempo para mí, para tratar de mejorar yo, de enseñarme algo, para mí fue un honor. Que Dios lo tenga en la gloria. Espero que el resto de Venezuela le haga un reconocimiento, porque es una leyenda del béisbol”.
Antes de ese enfrentamiento dominical, el orgullo de Santa Lucía, entonces de 21 años, salió a soltar el brazo cuando fue abordado por el máximo ganador en la historia del béisbol venezolano.
“Él me trató de enseñarme el lanzamiento de tenedor, pero nunca me dediqué a aprenderlo. Ese día el trató de enseñármelo”, recordó. “Yo estaba un poco nervioso, de que la gente me viera (lanzar), y aparecerse él ahí, eso fue un momento que no se me olvida”.
“Fue un momento especial en mi vida, en comienzos de mi carrera, y que él haya llegado a presentarse en el estadio a buscarme a mí y a enseñarme ese lanzamiento, eso fue un gran honor, y un recuerdo muy grande que siempre va a estar en mi mente”.
Álvarez, en ese momento, se convirtió en el ícono del pitcheo en Venezuela, como en su momento lo fue Bracho.
“Como el ‘Carrao’ no va a salir otro. Fue el máximo ganador en Venezuela y eso (sus 109 victorias) no va a pasar en Venezuela jamás otra vez. Y ahora como es el béisbol, menos. Ese ha sido el mejor pitcher en Venezuela”, subrayó. “Él no tuvo la oportunidad de demostrarlo aquí en Estados Unidos, pero sí en Venezuela, y los números lo dicen. Para ese tiempo, eso era juego completo tras juego completo. Ahora no se hace eso. Muy poco lo hacen. En el béisbol venezolano él viene siendo el Babe Ruth de aquí en los Estados Unidos”.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Dos zurdos rapaces prodigiosos
Wilson Álvarez comparte sus conocimientos con Alex Torres, quien hoy lanzará por última vez en la temporada con Águilas del Zulia.
En el clubhouse de Águilas del Zulia hay dos zurdos que tienen más cosas en común de lo que parece. Wilson Álvarez, coordinador de lanzadores, y Alex Torres, actual as del club, representan el pasado y el presente de la novena rapaz.
Álvarez ha sido el icono por excelencia del pitcheo zuliano. Fue el primer Pitcher del Año de la franquicia, en la campaña 91-92, año en el que terminó invicto y con la Triple Corona de lanzadores.
“El Intocable” culminó con récord de 8-0, 1.48 de efectividad y 64 ponches para encabezar el circuito, siendo el lanzador criollo más dominante en una temporada de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional.
“Fue un año especial”, recordó Álvarez, quien venía de lograr el primer juego sin hits ni carreras para un criollo en las mayores. “Lanzar el no hit no run y ganar la Triple Corona son cosas que no esperas que pasen, sino que piensas en salir a hacer lo mejor posible para ganar el juego”.
La afición zuliana no había podido deleitarse con otra muestra de dominio igual a la del zurdo de Santa Lucía hasta esta temporada, en la que Torres ha deslumbrado.El prospecto de las Rayas de Tampa Bay, que llegó al Zulia en el cambio que llevó al grandeliga Alberto Callaspo a Navegantes del Magallanes, ha realizado seis aperturas, que se han traducido en seis victorias para los actuales líderes de la pelota local.
Pese a la limitación de 30 entradas impuesta por su organización, el valenciano es colíder de victorias, con récord de 4-0; segundo en efectividad, con 1.30; y tercero en ponches, con 30 en apenas 27.2 innings.
“Geremi (González) tuvo buenas temporadas también y tuvo un año en que fue líder de efectividad (94-95, con 1.91), pero un pitcher dominante así, como Alex Torres, no había visto en mucho tiempo”, resaltó Álvarez.
“De verdad que estoy bastante sorprendido por mi actuación, porque esta es una liga muy fuerte, muy difícil”, confesó Torres. “No esperaba tener una actuación así, pero es un orgullo poner mi granito de arena para el equipo”.
Y es que cada salida de Torres no solo se ha traducido en victoria, sino que ha inyectado confianza en todos sus compañeros.
“Lo que más me sorprende es la serenidad que tiene en el montículo y que sale a atacar a los bateadores, sin miedo, a tirar la pelota en strike”, resaltó el técnico. “No tiene miedo de atacar la zona de strike, y con su curva y su cambio se hace más efectivo”.
Torres reconoció que las enseñanzas de Álvarez han aportado a su accionar esta campaña, por lo que ha tratado de asimilar cada consejo.
“La experiencia es muy importante en esto. Él es una persona con mucha experiencia, de quien puedes aprender mucho”, indicó el prospecto, de 22 años. “Siempre está detrás de mí, me corrige cuando me ve alguna falla, cuando ve que hago algo mal con algún pitcheo, con la curva o con el cambio. Aprendes mucho”.
Wilson no se cansa de alabar el interés de su pupilo en aprender y escuchar, tanto de él como de David Rosario, coach de pitcheo del club.
“Lo que Rosario y yo hemos hecho es aconsejarlo de cómo lanzar en ciertas situaciones”, explicó. “De sus lanzamientos hemos trabajado en su curva, con la que ha estado más consistente en la zona”.
La mayor muestra de ese dominio la dio el pasado 9 de noviembre, cuando impuso una marca para criollos con nueve ponches consecutivos. Ese día abanicó a 11 jugadores de Lara en cinco tramos.
“Ahí fue donde él me demostró a mí que está listo para pitchear en Grandes Ligas”, subrayó Álvarez, quien hizo el primer pitcheo en la historia de la organización con la que espera debutar Torres en 2011: Tampa Bay.
“Esa es la meta, llegar a Grandes Ligas”, apuntó el zurdo, quien antes aspira a convertirse en el Novato del Año de la zafra 2010-2011, que concluye hoy para él con su salida ante Caribes en Puerto La Cruz.
“Con los números que tiene no debería tener rivales para llevarse el premio”, opinó Antonio Soler, comentarista del circuito radial de Águilas, quien lamentó que el as no pueda acumular más números para disputar el Pitcher del Año. “En esta liga, cuatro o cinco victorias son la diferencia entre clasificar y quedar fuera, y él le ha dado al equipo triunfos en todas sus aperturas”.
A Torres le restan 2.1 actos para completar los 30 innings que le autorizó Tampa Bay para lanzar en el circuito y solo consiguió una extención para completar la apertura de esta noche.
“De verdad que me gustaría seguir lanzando, pero la gente de Tampa solo me dio permiso para hacer otra apertura de cinco innings o 75 pitcheos. Hasta allí”, enfatizó el carabobeño.
“Él va a hacer falta aquí, porque de ahora en adelante es que la liga se pone dura”, expresó Álvarez, quien espera ver a Torres partir con una despedida triunfal. ¿Lo complacerá?
Visión
Wilson Álvarez perfila a Torres como un relevista largo al inicio de su carrera en las mayores. "Para mí, ahora mismo, sería muy efectivo como relevo largo, dando dos o tres innings de calidad, por lo menos en los próximos dos años. Después, cuando esté más maduro y tenga más experiencia, puede ser abridor".
Publicado en el Diario Panorama el jueves 25 de noviembre de 2010.
domingo, 18 de julio de 2010
La nueva estrella zuliana
Carlos González está llenando el vacío que dejó Wilson Álvarez como figura estelar de la región en las Grandes Ligas y busca imponer nuevas marcas ofensivas para un pelotero del Zulia.
Desde los buenos tiempos de Wilson Álvarez, en la década de los 90, el Zulia ha adolecido de una figura estelar en el béisbol de Grandes Ligas, aunque Carlos González se está encargando de tomar ese testigo.
Esa es la teoría que utiliza Davalillo para explicar por qué el Zulia ha estado sin un ídolo desde Wilson Álvarez, quien dejó un testigo desierto hasta ahora.
“Carlos va a tomar esa batuta. Va a ser el líder y la estrella del Zulia”, afirmó Eduardo Pérez, coach de los Bravos de Atlanta y ex mánager del jardinero con Águilas. “Carlos va a ser el mejor zuliano en las Grandes Ligas en los próximos años. Si se mantiene sano, puede hacer lo que él quiera”.
Y eso ha sucedido esta temporada. El toletero promedia .314 (325-102), con 56 anotadas, 12 dobles, cuatro triples, 17 vuelacercas, 60 remolcadas y 12 robos, por lo que se perfila a tener la mejor campaña ofensiva de zuliano alguno en la historia de las mayores.
“Estoy orgulloso, porque en la primera mitad he hecho un gran trabajo para mi equipo, que está metido en la pelea, con la oportunidad de ser campeones de división”, dijo “CarGo”, vía telefónica desde Cincinnati. “También estoy orgulloso de ser zuliano y de representar a las personas de Maracaibo. Sé que allá siempre han estado pendientes de lo que he hecho y uno simplemente quiere representarlos bien aquí en Estados Unidos”.
Sus 17 vuelacercas ya son una nueva marca para un nativo de la región, luego de superar los 13 que dio el año pasado. La marca anterior pertenecía a Pérez, con 11, con Cerveceros de Milwaukee en 2003.
Además, está a una remolcada de las 61 que tuvo Aparicio en 1960, y este mismo año puede superar al único Salón de la Fama en otros departamentos. Según las proyecciones terminaría la zafra con 110 anotadas, 200 hits, 33 cuadrangulares y 118 remolcadas.
“Me emociona saber que puedo romper esos récords de Aparicio”, afirmó el jugador de los Rockies. “Desde niño uno ha escuchado mucho de esas leyendas que nos abrieron las puertas, y espero que lo que yo haga pueda abrirle el camino a todos esos niños que hoy juegan en Pequeñas Ligas”.
Y poco a poco se ha convertido en un modelo a seguir para los jóvenes, porque es el nuevo ídolo zuliano.
Récords ofensivos
Departamento Cantidad Jugador Año
Juegos 156 Luis Aparicio 1961 y 1969
Turnos 659 Luis Aparicio 1969
Anotadas 98 Luis Aparicio 1959
Hits 182 Luis Aparicio 1966
Dobles 29 Luis Aparicio 1970
Triples 10 Luis Aparicio 1965
Jonrones 17 Carlos González 2010
Empujadas 61 Luis Aparicio 1960
Robos 57 Luis Aparicio 1964
Boletos 66 Luis Aparicio 1969
Ponches 89 Gerardo Parra 2009
Average .313 Luis Aparicio 1970
NOTA: Éste artículo fue publicado por el Diario Panorama el pasado viernes 16 de julio, y en la jornada de ayer, 17 de julio, igualó el récord de remolcadas para un zuliano en una temporada, que ahora comparte con Luis Aparicio. Su average quedó en .313.
Desde los buenos tiempos de Wilson Álvarez, en la década de los 90, el Zulia ha adolecido de una figura estelar en el béisbol de Grandes Ligas, aunque Carlos González se está encargando de tomar ese testigo.“CarGo”, con su explosiva actuación con los Rockies de Colorado, está llenando el vacío que una vez llenó Álvarez, también tras larga sequía, luego del retiro de Luis Aparicio y Víctor Davalillo.
Desde que Pompeyo Davalillo se convirtió en el primer zuliano en llegar a las mayores, otros 35 han seguido sus pasos, pero sólo Aparicio, “Vitico” y Wilson han tenido rol estelar... hasta este año.
“Antes era más difícil llegar a Grandes Ligas, por lo que uno tenía que trabajar más. Eran menos equipos, menos jugadores en el roster, así que uno trabajaba más fuerte”, comentó Pompeyo Davalillo. “Ahora muchos peloteros se descuidan al firmar, por los bonos que reciben, y no se proponen a mejorar”.Esa es la teoría que utiliza Davalillo para explicar por qué el Zulia ha estado sin un ídolo desde Wilson Álvarez, quien dejó un testigo desierto hasta ahora.
“Carlos va a tomar esa batuta. Va a ser el líder y la estrella del Zulia”, afirmó Eduardo Pérez, coach de los Bravos de Atlanta y ex mánager del jardinero con Águilas. “Carlos va a ser el mejor zuliano en las Grandes Ligas en los próximos años. Si se mantiene sano, puede hacer lo que él quiera”.
Y eso ha sucedido esta temporada. El toletero promedia .314 (325-102), con 56 anotadas, 12 dobles, cuatro triples, 17 vuelacercas, 60 remolcadas y 12 robos, por lo que se perfila a tener la mejor campaña ofensiva de zuliano alguno en la historia de las mayores.
“Estoy orgulloso, porque en la primera mitad he hecho un gran trabajo para mi equipo, que está metido en la pelea, con la oportunidad de ser campeones de división”, dijo “CarGo”, vía telefónica desde Cincinnati. “También estoy orgulloso de ser zuliano y de representar a las personas de Maracaibo. Sé que allá siempre han estado pendientes de lo que he hecho y uno simplemente quiere representarlos bien aquí en Estados Unidos”.
Sus 17 vuelacercas ya son una nueva marca para un nativo de la región, luego de superar los 13 que dio el año pasado. La marca anterior pertenecía a Pérez, con 11, con Cerveceros de Milwaukee en 2003.
Además, está a una remolcada de las 61 que tuvo Aparicio en 1960, y este mismo año puede superar al único Salón de la Fama en otros departamentos. Según las proyecciones terminaría la zafra con 110 anotadas, 200 hits, 33 cuadrangulares y 118 remolcadas.
“Me emociona saber que puedo romper esos récords de Aparicio”, afirmó el jugador de los Rockies. “Desde niño uno ha escuchado mucho de esas leyendas que nos abrieron las puertas, y espero que lo que yo haga pueda abrirle el camino a todos esos niños que hoy juegan en Pequeñas Ligas”.
Y poco a poco se ha convertido en un modelo a seguir para los jóvenes, porque es el nuevo ídolo zuliano.
Récords ofensivos
Departamento Cantidad Jugador Año
Juegos 156 Luis Aparicio 1961 y 1969
Turnos 659 Luis Aparicio 1969
Anotadas 98 Luis Aparicio 1959
Hits 182 Luis Aparicio 1966
Dobles 29 Luis Aparicio 1970
Triples 10 Luis Aparicio 1965
Jonrones 17 Carlos González 2010
Empujadas 61 Luis Aparicio 1960
Robos 57 Luis Aparicio 1964
Boletos 66 Luis Aparicio 1969
Ponches 89 Gerardo Parra 2009
Average .313 Luis Aparicio 1970
NOTA: Éste artículo fue publicado por el Diario Panorama el pasado viernes 16 de julio, y en la jornada de ayer, 17 de julio, igualó el récord de remolcadas para un zuliano en una temporada, que ahora comparte con Luis Aparicio. Su average quedó en .313.
martes, 6 de julio de 2010
"Sé que tengo los números para el Juego de Estrellas"
Carlos González pide a los fanáticos venezolanos que lo apoyen para ir al Juego de Estrellas. Ningún zuliano ha asistido en 16 años.
Desde que Wilson Álvarez actuó en el Juego de Estrellas de 1994, en Pittsburgh, ningún zuliano ha podido acudir a la cita que reune a los mejores exponentes de las Grandes Ligas.
El marabino Carlos González tiene la oportunidad de romper esa sequía de 16 años, pero necesita el apoyo de los votantes por internet, quienes escogerán los dos cupos que restan en las nóminas de la Liga Nacional y Liga Americana que jugarán el próximo martes en Anaheim.
"Los fanáticos son los que hacen la diferencia, los que nos apoyan a todos nosotros los venezolanos", dijo González a PANORAMA, vía telefónica desde Colorado. "Por eso es que nosotros nos esforzamos, para representarlos".
El jardinero de los Rockies de Colorado está viviendo una excelente temporada y promedia .295, siendo el líder de su club en cuadrangulares y remolcadas, con 14 y 52, respectivamente.
"Sé que tengo los números suficientes para ir (al Juego de Estrellas), pero el problema es que casi siempre los escogidos por el público son peloteros que están en grandes mercados, porque tienen más publicidad", señaló el toletero zurdo, que espera unirse a sus compatriotas Martín Prado y Omar Infante en el roster de la Liga Nacional.
En la Liga Americana fueron escogidos Miguel Cabrera, Elvis Andrus y Víctor Martínez, quien no participará por lesión.
González está compitiendo con Joey Votto, Billy Wagner, Ryan Zimmerman y Heath Bell por el último puesto en el roster del mánager Charlie Manuel. Major League Baseball abrió las votaciones el pasado domingo y las extenderá hasta el jueves, cuando se cierren a las 3:30 hora de Venezuela.
En las primeras 24 horas de votaciones, Votto llevaba la delantera, mientras que "CarGo" era cuarto.
"Ojalá y pueda tener la oportunidad, porque uno desde niño sueña con ir a un Juego de Estrellas de Grandes Ligas", apuntó el marabino. "Pero tengo fe de que si no juego este año, seguiré teniendo muchas más oportunidades en el futuro".
APOYO ZULIANO
Luis Aparicio se convirtió en 1958 en el primer zuliano en participar en un Juego de Estrellas, algo que sucedió en 13 ocasiones durante su carrera.
El cabimero Víctor Davalillo fue el segundo en hacerlo, en 1965, y repitió en 1971. Desde entonces pasaron 23 años para que otro zuliano estuvier presente entre las estrellas de las mayores, cuando en 1994 lo hizo Wilson Álvarez.
Vote por "CarGo" en la página oficial de Major League Baseball
Desde que Wilson Álvarez actuó en el Juego de Estrellas de 1994, en Pittsburgh, ningún zuliano ha podido acudir a la cita que reune a los mejores exponentes de las Grandes Ligas.
El marabino Carlos González tiene la oportunidad de romper esa sequía de 16 años, pero necesita el apoyo de los votantes por internet, quienes escogerán los dos cupos que restan en las nóminas de la Liga Nacional y Liga Americana que jugarán el próximo martes en Anaheim.
"Los fanáticos son los que hacen la diferencia, los que nos apoyan a todos nosotros los venezolanos", dijo González a PANORAMA, vía telefónica desde Colorado. "Por eso es que nosotros nos esforzamos, para representarlos".
El jardinero de los Rockies de Colorado está viviendo una excelente temporada y promedia .295, siendo el líder de su club en cuadrangulares y remolcadas, con 14 y 52, respectivamente.
"Sé que tengo los números suficientes para ir (al Juego de Estrellas), pero el problema es que casi siempre los escogidos por el público son peloteros que están en grandes mercados, porque tienen más publicidad", señaló el toletero zurdo, que espera unirse a sus compatriotas Martín Prado y Omar Infante en el roster de la Liga Nacional.
En la Liga Americana fueron escogidos Miguel Cabrera, Elvis Andrus y Víctor Martínez, quien no participará por lesión.
González está compitiendo con Joey Votto, Billy Wagner, Ryan Zimmerman y Heath Bell por el último puesto en el roster del mánager Charlie Manuel. Major League Baseball abrió las votaciones el pasado domingo y las extenderá hasta el jueves, cuando se cierren a las 3:30 hora de Venezuela.
En las primeras 24 horas de votaciones, Votto llevaba la delantera, mientras que "CarGo" era cuarto.
"Ojalá y pueda tener la oportunidad, porque uno desde niño sueña con ir a un Juego de Estrellas de Grandes Ligas", apuntó el marabino. "Pero tengo fe de que si no juego este año, seguiré teniendo muchas más oportunidades en el futuro".
APOYO ZULIANO
Luis Aparicio se convirtió en 1958 en el primer zuliano en participar en un Juego de Estrellas, algo que sucedió en 13 ocasiones durante su carrera."(González) ha tenido una tremenda temporada", dijo el único criollo en el Salón de la Fama. "Se nota madurez y discilpina en el muchacho. Si se mantiene trabajando logrará la constancia que se necesita para durar mucho en Grandes Ligas".
El cabimero Víctor Davalillo fue el segundo en hacerlo, en 1965, y repitió en 1971. Desde entonces pasaron 23 años para que otro zuliano estuvier presente entre las estrellas de las mayores, cuando en 1994 lo hizo Wilson Álvarez."Para mí el Juego de Estrellas fue una meta más en mi carrera", dijo el ex lanzador zurdo, vía telefónica desde Florida. "Ojalá que la gente vote por Carlos para que vaya y represente al pueblo zuliano".
Vote por "CarGo" en la página oficial de Major League Baseball
jueves, 4 de febrero de 2010
Camino a la inmortalidad
Wilson Álvarez recordó las actuaciones que lo llevaron a ser exaltado al Pabellón de la Fama del Béisbol del Caribe.
“Yo estaba tan metido en mis juegos, tan concentrado en lo que tenía que hacer, que en realidad es poco lo que recuerdo con exactitud de lo que pasó en cada juego”.
Wilson Álvarez, quien verá hoy su nombre inscrito en el Pabellón de la Fama del Béisbol del Caribe, junto con el Oscar Azócar, tuvo varias actuaciones memorables para la fanaticada del béisbol venezolano, en especial de Águilas del Zulia, aunque esos recuerdos no estén muy frescos para él.
“Puede sonar algo loco y me dirás, ¿cómo no puede acordarse de esos juegos?, pero es así”, dijo el marabino, mientras le refrescábamos un poco la memoria sobre sus hazañas en los diamantes caribeños.
Mazatlán, 1989
Un debut triunfal
Con sólo 18 años, el 5 de febrero, Álvarez saltó a la lomita en Mazatlán en el tercer juego de Águilas del Zulia frente a los Indios de Mayagüez, como relevo, en el 12º inning, con un out, y hombres en las esquinas.
Los boricuas fallaron una jugada de squeeze play, con Orlando Merced en el home, para colocar la entrada en dos outs.
“Después ponché a Merced y Phil Stephenson dio jonrón para dejarlos en el terreno”, apuntó el zurdo, quien se llevó su primera victoria, con score de 5-2, en Series del Caribe.
Dos días después, ante Leones del Escogido, Rubén Amaro le dio la pelota en lo que significó el título para los criollos.
“A mí me dijeron que iba a abrir la noche anterior”, apuntó el zurdo. “Yo le dije, ‘dame la pelota y van a ver lo que hago. Les daré el 100%’”.
El novato se mantuvo 6.1 entradas en el montículo, en los que recibió cinco hits, cuatro carreras, con par de boletos y tres ponches. Se fue sin decisión, luego que el choque –y el campeonato- se decidiera en 13 capítulos, 8-7, con el jonrón de Gustavo Polidor.
Hermosillo, 1992
Joya a Dominicana
Venezuela amaneció de golpe el 4 de febrero y eso opacó en el país el debut de Águilas en la Serie del Caribe de Hermosillo, donde Álvarez se midió al Escogido, con Sammy Sosa, Raúl Mondesí, José Vizcaíno, Junio Félix y Henry Rodríguez en su line up.
El zurdo, Pitcher del Año en Venezuela e invicto en toda la campaña invernal, blanqueó 4-0 a los dominicanos, luego de recibir sólo tres hits, sin boletos y 12 ponches. Simplemente, imbateable.
“Ese fue año de Wilson Álvarez”, aseguró. “El año que me abrió las puertas a la inmortalidad en la Serie del Caribe”.
El abridor regresó al montículo el 9 de febrero para enfrentar a Naranjeros de Hermosillo en el quinto choque, en el que se fue sin decisión al tolerar cuatro hits y tres carreras, con un pasaporte y seis ponches, en el triunfo final de los rapaces 4-3, que perdieron el título en un juego extra con Indios de Mayagüez.
Álvarez terminó en el equipo Todos Estrellas de la competición.
Puerto La Cruz, 1994
Se unió al barco en el puerto
El zuliano se puso, por primera y única vez en su carrera como pelotero, un uniforme distinto al de Águilas, luego de reforzar a Navegantes del Magallanes en Puerto La Cruz.
Álvarez, indiscutiblemente el mejor pitcher del momento en el país, fue el encargado de abrir el quinto juego de los turcos ante los Senadores de San Juan, el 8 de febrero.
“En ese juego me enfrenté a Carlos Delgado y teníamos en nuestro equipo a Bob Abreu”, recordó “El Intocable”. “Fue algo especial, una alegría muy grande, porque jugábamos ante nuestro público. Esa vez me sentí un poco nervioso”.
Pero en la lomita eso no se notó y en seis actos dejó en cuatro imparables y una carrera a los boricuas, con par de boletos y siete abanicados, para anexarse la victoria. Esa actuación también le valió ser integrante del Todos Estrellas.
Santo Domingo, 2000
Revés sin carreras limpias
El marabino se despidió de los escenarios caribeños en Santo Domingo, en el primer juego de Águilas ante Cangrejeros de Santurce, el 2 de febrero.
Fue un amargo debut para Álvarez, quien perdió su invicto en clásicos caribeños en la paliza de los boricuas 17-6 ante los rapaces.
El zurdo fue castigado con siete hits en cinco actos, pero no recibió carreras limpias de las seis que le anotaron. Además, dio un boleto y ponchó a dos.
“Recuerdo que Alonso Powell me dio un jonrón”, apuntó. “Ese día jugamos muy mala defensa”.
Con esta actuación, Álvarez puso punto final a sus presentaciones en Series del Caribe, con un récord de 3-1, 2.18 de efectividad, con seis boletos y 31 ponches en 33 entradas de labor.
“Yo estaba tan metido en mis juegos, tan concentrado en lo que tenía que hacer, que en realidad es poco lo que recuerdo con exactitud de lo que pasó en cada juego”.
Wilson Álvarez, quien verá hoy su nombre inscrito en el Pabellón de la Fama del Béisbol del Caribe, junto con el Oscar Azócar, tuvo varias actuaciones memorables para la fanaticada del béisbol venezolano, en especial de Águilas del Zulia, aunque esos recuerdos no estén muy frescos para él.
“Puede sonar algo loco y me dirás, ¿cómo no puede acordarse de esos juegos?, pero es así”, dijo el marabino, mientras le refrescábamos un poco la memoria sobre sus hazañas en los diamantes caribeños.
Mazatlán, 1989
Un debut triunfal
Con sólo 18 años, el 5 de febrero, Álvarez saltó a la lomita en Mazatlán en el tercer juego de Águilas del Zulia frente a los Indios de Mayagüez, como relevo, en el 12º inning, con un out, y hombres en las esquinas.
Los boricuas fallaron una jugada de squeeze play, con Orlando Merced en el home, para colocar la entrada en dos outs.
“Después ponché a Merced y Phil Stephenson dio jonrón para dejarlos en el terreno”, apuntó el zurdo, quien se llevó su primera victoria, con score de 5-2, en Series del Caribe.
Dos días después, ante Leones del Escogido, Rubén Amaro le dio la pelota en lo que significó el título para los criollos.
“A mí me dijeron que iba a abrir la noche anterior”, apuntó el zurdo. “Yo le dije, ‘dame la pelota y van a ver lo que hago. Les daré el 100%’”.
El novato se mantuvo 6.1 entradas en el montículo, en los que recibió cinco hits, cuatro carreras, con par de boletos y tres ponches. Se fue sin decisión, luego que el choque –y el campeonato- se decidiera en 13 capítulos, 8-7, con el jonrón de Gustavo Polidor.
Hermosillo, 1992
Joya a Dominicana
Venezuela amaneció de golpe el 4 de febrero y eso opacó en el país el debut de Águilas en la Serie del Caribe de Hermosillo, donde Álvarez se midió al Escogido, con Sammy Sosa, Raúl Mondesí, José Vizcaíno, Junio Félix y Henry Rodríguez en su line up.
El zurdo, Pitcher del Año en Venezuela e invicto en toda la campaña invernal, blanqueó 4-0 a los dominicanos, luego de recibir sólo tres hits, sin boletos y 12 ponches. Simplemente, imbateable.
“Ese fue año de Wilson Álvarez”, aseguró. “El año que me abrió las puertas a la inmortalidad en la Serie del Caribe”.
El abridor regresó al montículo el 9 de febrero para enfrentar a Naranjeros de Hermosillo en el quinto choque, en el que se fue sin decisión al tolerar cuatro hits y tres carreras, con un pasaporte y seis ponches, en el triunfo final de los rapaces 4-3, que perdieron el título en un juego extra con Indios de Mayagüez.
Álvarez terminó en el equipo Todos Estrellas de la competición.
Puerto La Cruz, 1994
Se unió al barco en el puerto
El zuliano se puso, por primera y única vez en su carrera como pelotero, un uniforme distinto al de Águilas, luego de reforzar a Navegantes del Magallanes en Puerto La Cruz.
Álvarez, indiscutiblemente el mejor pitcher del momento en el país, fue el encargado de abrir el quinto juego de los turcos ante los Senadores de San Juan, el 8 de febrero.
“En ese juego me enfrenté a Carlos Delgado y teníamos en nuestro equipo a Bob Abreu”, recordó “El Intocable”. “Fue algo especial, una alegría muy grande, porque jugábamos ante nuestro público. Esa vez me sentí un poco nervioso”.
Pero en la lomita eso no se notó y en seis actos dejó en cuatro imparables y una carrera a los boricuas, con par de boletos y siete abanicados, para anexarse la victoria. Esa actuación también le valió ser integrante del Todos Estrellas.
Santo Domingo, 2000
Revés sin carreras limpias
El marabino se despidió de los escenarios caribeños en Santo Domingo, en el primer juego de Águilas ante Cangrejeros de Santurce, el 2 de febrero.
Fue un amargo debut para Álvarez, quien perdió su invicto en clásicos caribeños en la paliza de los boricuas 17-6 ante los rapaces.
El zurdo fue castigado con siete hits en cinco actos, pero no recibió carreras limpias de las seis que le anotaron. Además, dio un boleto y ponchó a dos.
“Recuerdo que Alonso Powell me dio un jonrón”, apuntó. “Ese día jugamos muy mala defensa”.
Con esta actuación, Álvarez puso punto final a sus presentaciones en Series del Caribe, con un récord de 3-1, 2.18 de efectividad, con seis boletos y 31 ponches en 33 entradas de labor.
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