Alberto González se convirtió, antenoche, en el octavo jugador de posición criollo en pitchear en las mayores. “Me sentía un poco extraño al estar en el montículo”, confesó.
El zuliano Alberto González se tomó muy en serio su rol de utility. Por eso no dudó en dar un paso al frente, antenoche, cuando su mánager, Joe Girardi, le consultó si estaba dispuesto a pitchear como relevo en la derrota de los Yankees de Nueva York 12-2 ante los Marineros de Seattle.
El marabino, de 30 años, jugó el campocorto, su posición natural, y al finalizar la parte alta del octavo inning se le acercó Girardi.
“González, ¿tú puedes pitchear?, preguntó el piloto.
“Sí”, dijo sin titubear.
“A lo mejor es para un solo bateador, para un solo out”, acotó Girardi.
“Sí, puedo hacer de todo. Estoy listo para todo”, enfatizó el utility.
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viernes, 17 de mayo de 2013
"No lanzaba desde los 11 años"
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viernes, 5 de octubre de 2012
Alabanzas al triplecoronado
Andrés Galarraga, Antonio Armas, Víctor Davalillo, Jesús Marcano Trillo y Wilson Álvarez no están sorprendidos por la hazaña de Miguel Cabrera y celebran que es el primer latino en lograrla.
Miguel Cabrera está en una lista de inmortales. 14 hombres consiguieron antes que él la Triple Corona de bateo en las Grandes Ligas, pero ninguno era Latinoamericano.
“Yo vi a grandes bateadores, como Roberto Clemente, Rod Carew, Orlando Cepeda... Pero ninguno tuvo la dicha de hacer lo que Miguel logró”, dijo el zuliano Víctor Davalillo, cuatro veces campeón bate del béisbol venezolano y legendario exjardinero de las mayores.
Miguel Cabrera está en una lista de inmortales. 14 hombres consiguieron antes que él la Triple Corona de bateo en las Grandes Ligas, pero ninguno era Latinoamericano.
“Yo vi a grandes bateadores, como Roberto Clemente, Rod Carew, Orlando Cepeda... Pero ninguno tuvo la dicha de hacer lo que Miguel logró”, dijo el zuliano Víctor Davalillo, cuatro veces campeón bate del béisbol venezolano y legendario exjardinero de las mayores.
viernes, 13 de julio de 2012
Zulianos recuerdan sus Juegos de Estrellas
Pasaron 18 años para que el Zulia, uno de los estados venezolanos con mayor arraigo al béisbol, volviera a ver a uno de sus hijos en un Juego de Estrellas de Grandes Ligas.
Carlos González se convertió, el martes, en el cuarto zuliano en participar, primero desde 1994, uniéndose al inmortal Luis Aparicio, a Víctor Davalillo y a Wilson Álvarez.
jueves, 3 de noviembre de 2011
“Vitico” está contento por “Parrita”
Víctor Davalillo, primer jardinero en ganar un Guante de Oro, felicitó al también zuliano Gerardo Parra por su galardón.
Víctor Davalillo tenía 27 años cuando abrió las puertas entre los jardineros criollos en ser premiado con un Guante de Oro en las Grandes Ligas.
El entonces centerfielder de los Indios de Cleveland se convirtió en apenas el segundo criollo en obtener un cuero dorado, después del también zuliano Luis Aparicio, quien sumó ese mismo año su quinto galardón defensivo.
“Yo vivía en el bloque 1 de Propatria, junto con Pompeyo Davalillo, mi hermano; Mercedes Agostini de Davalillo, que era su esposa, y mi sobrino”, recordó el ex grandeliga, vía telefónica desde Caracas. “Ahí fue que yo me enteré, porque me llamaron para decirme que me había ganado el Guante de Oro”.
El jardinero se encontraba entonces jugando con Leones del Caracas en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, y en lo que menos estaba pensando era en ese premio, cuando recibió la llamada desde Estados Unidos.
“Cuando uno está trabajando, uno no espera nada de esa vaina. Cuando uno está jugando pelota, tu no puedes esperar nada, sino hacer tu trabajo, compadre”, aseguró. “Eso sale solo. Eso es como el que quiere dar un jonrón y no lo da. Tu tienes que tratar de darle a la bola bien para que salga”.
“Vitico” actuó en 143 compromisos en el centerfield de la tribu, 141 de ellos como titular. Dejó un porcentaje de fildeo de .986, luego de cometer apenas cinco errores en 363 chances . Totalizó 10 asistencias y participó, además, en cinco doble matanzas en 1291.1 innings para ser uno de los tres jardineros elegidos, junto con Jim Landis, de los Medias Blancas de Chicago, y Al Kaline, de los Tigres de Detroit.
“Cuando yo llegué a Grandes Ligas, el único que estaba allí era Aparicio, en el año 63, y después entré yo. Éramos los únicos venezolanos que estábamos ahí. Después fuimos creciendo poco a poco”, recordó. “Fue un orgullo ganar ese premio, porque por muchos años casi todos los Guantes de Oro eran para los infielders, para los shortstops, pero el único jardinero era yo”.
Pasaron 41 años para que otro jardinero criollo fuera galardonado, cuando Bob Abreu lo ganó con los Filis de Filadelfia en 2005, y en los últimos dos años tres venezolanos más se han unido a esa lista.
“El primero fui yo en el outfield, y después Bob Abreu”, recordó Davalillo. “El año pasado lo ganaron ‘El Guti’ (Franklin Gutiérrez) y ‘CarGo’ (Carlos González), y ahora somos cinco los jardineros que hemos ganado ese premio con Gerardo Parra”.
Davalillo, de 75 años, dijo estar gratamente sorprendido por la distinción del nativo de Santa Bárbara de Zulia.
“Eso fue una sorpresa. Eso fue como pegar un cuadro en el 5 y 6”, soltó. “Se pensó más en (Asdrúbal) Cabrera, el de Cleveland, en que lo iba a ganar en el shortstop, pero se lo dieron a un dominicano (Erick Aybar)”.
El de Parra significó el Guante de Oro 38 para Venezuela y el 121 para un pelotero zuliano, nueve de ellos de Aparicio. El jardinero de los Cascabeles de Arizona tuvo porcentaje de fildeo de .990 en la campaña y de .993 cubriendo el jardín izquierdo, liderando la Liga Nacional en asistencias, con 12, junto con su coterráneo González.
“Él se lo merece. Si él salió fue por sus méritos, porque para que los americanos le den un trofeo a un latino cuesta”, subrayó Davalillo. “Si él salió (elegido) fue porque le llevaba una morena a todos los que estaban ahí”.
“Parrita” superó en la votación a Ryan Braun, de los Cerveceros de Milwaukee, y a Matt Holliday, de los Cardenales de San Luis.
“Yo lo felicito, porque está abriendo más puertas, no solamente para los zulianos, sino para todos los venezolanos”, exclamó “Vitico”. “Que siga la cosecha, porque los Guantes de Oro son para nosotros, y para todos los atletas venezolanos, como ganar una medalla de oro en atletismo, en ciclismo, en el deporte que sea. Mientras nosotros los venezolanos estemos ganando preseas en cualquier deporte, vamos a poner el nombre de Venezuela en grande”.
Víctor Davalillo tenía 27 años cuando abrió las puertas entre los jardineros criollos en ser premiado con un Guante de Oro en las Grandes Ligas.
El entonces centerfielder de los Indios de Cleveland se convirtió en apenas el segundo criollo en obtener un cuero dorado, después del también zuliano Luis Aparicio, quien sumó ese mismo año su quinto galardón defensivo.
“Yo vivía en el bloque 1 de Propatria, junto con Pompeyo Davalillo, mi hermano; Mercedes Agostini de Davalillo, que era su esposa, y mi sobrino”, recordó el ex grandeliga, vía telefónica desde Caracas. “Ahí fue que yo me enteré, porque me llamaron para decirme que me había ganado el Guante de Oro”.
El jardinero se encontraba entonces jugando con Leones del Caracas en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, y en lo que menos estaba pensando era en ese premio, cuando recibió la llamada desde Estados Unidos.
“Cuando uno está trabajando, uno no espera nada de esa vaina. Cuando uno está jugando pelota, tu no puedes esperar nada, sino hacer tu trabajo, compadre”, aseguró. “Eso sale solo. Eso es como el que quiere dar un jonrón y no lo da. Tu tienes que tratar de darle a la bola bien para que salga”.
“Vitico” actuó en 143 compromisos en el centerfield de la tribu, 141 de ellos como titular. Dejó un porcentaje de fildeo de .986, luego de cometer apenas cinco errores en 363 chances . Totalizó 10 asistencias y participó, además, en cinco doble matanzas en 1291.1 innings para ser uno de los tres jardineros elegidos, junto con Jim Landis, de los Medias Blancas de Chicago, y Al Kaline, de los Tigres de Detroit.
“Cuando yo llegué a Grandes Ligas, el único que estaba allí era Aparicio, en el año 63, y después entré yo. Éramos los únicos venezolanos que estábamos ahí. Después fuimos creciendo poco a poco”, recordó. “Fue un orgullo ganar ese premio, porque por muchos años casi todos los Guantes de Oro eran para los infielders, para los shortstops, pero el único jardinero era yo”.
Pasaron 41 años para que otro jardinero criollo fuera galardonado, cuando Bob Abreu lo ganó con los Filis de Filadelfia en 2005, y en los últimos dos años tres venezolanos más se han unido a esa lista.
“El primero fui yo en el outfield, y después Bob Abreu”, recordó Davalillo. “El año pasado lo ganaron ‘El Guti’ (Franklin Gutiérrez) y ‘CarGo’ (Carlos González), y ahora somos cinco los jardineros que hemos ganado ese premio con Gerardo Parra”.
Davalillo, de 75 años, dijo estar gratamente sorprendido por la distinción del nativo de Santa Bárbara de Zulia.
“Eso fue una sorpresa. Eso fue como pegar un cuadro en el 5 y 6”, soltó. “Se pensó más en (Asdrúbal) Cabrera, el de Cleveland, en que lo iba a ganar en el shortstop, pero se lo dieron a un dominicano (Erick Aybar)”.
El de Parra significó el Guante de Oro 38 para Venezuela y el 121 para un pelotero zuliano, nueve de ellos de Aparicio. El jardinero de los Cascabeles de Arizona tuvo porcentaje de fildeo de .990 en la campaña y de .993 cubriendo el jardín izquierdo, liderando la Liga Nacional en asistencias, con 12, junto con su coterráneo González.
“Él se lo merece. Si él salió fue por sus méritos, porque para que los americanos le den un trofeo a un latino cuesta”, subrayó Davalillo. “Si él salió (elegido) fue porque le llevaba una morena a todos los que estaban ahí”.
“Parrita” superó en la votación a Ryan Braun, de los Cerveceros de Milwaukee, y a Matt Holliday, de los Cardenales de San Luis.
“Yo lo felicito, porque está abriendo más puertas, no solamente para los zulianos, sino para todos los venezolanos”, exclamó “Vitico”. “Que siga la cosecha, porque los Guantes de Oro son para nosotros, y para todos los atletas venezolanos, como ganar una medalla de oro en atletismo, en ciclismo, en el deporte que sea. Mientras nosotros los venezolanos estemos ganando preseas en cualquier deporte, vamos a poner el nombre de Venezuela en grande”.
viernes, 17 de junio de 2011
Así recuerdan al "Carrao"
Los zulianos Luis Aparicio, Víctor Davalillo y Wilson Álvarez recuerdan a su manera a otro gran zuliano: José de la Trinidad Bracho.
"Era el pitcher más arrecho"
Luis Aparicio Montiel, único venezolano en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas, lamentó desde Barquisimeto la partida de José de la Trinindad Bracho, quien murió, ayer, a los 83 años.
"Lamento mucho su deceso, pero ese es el ciclo de la vida", dijo el marabino, quien compartió con equipos con él en las campañas 1954-1955, con Leones del Caracas, 63-64 y 64-65, con Tiburones de La Guaira, y en la 70-71, con Águilas del Zulia.
"'El Carrao' y Emilio Cueche han sido los mejores lanzadores que ha tenido el país", afirmó. "Pero 'El Carrao" ha sido el pitcher más arrecho y más valiente que he visto en la liga venezolana".
Aparicio no sólo resaltó su calidad como lanzador, sino también la gran presona que fue. Siempre admiré su humildad y su pasión por el béisbol".
“Fue como Roberto Clemente”
“Era un señor muy agradable, muy amigo, muy dado a todo. Increíble. Una gran persona. Igual que Roberto Clemente. Una persona que no le importaba dar, echaba broma, echaba vaina, pero era gente, era un hombre dado. Eso lo recordamos todos”.
Esa es la principal referencia que tiene el mejor bateador del béisbol venezolano sobre el mejor lanzador en la historia de la liga. Víctor Davalillo, desde su residencia en Caracas, también lamentó la partida del “Carrao” Bracho, de la cual se enteró tras la llamada de PANORAMA.
“¿Se murió?... Se nos fue el tenedor… ‘El Pescador’”, fue lo primero que dijo “Vitico”, quien alabó el don de gente del derecho, a quien le dio el crédito de haberle enseñado “todo”.
“Yo fui alumno del ‘Carrao’ Bracho. Para mí era uno de los mejores hombres de la vida. El pitcheaba para ganar y yo me crié de esa forma”, subrayó. “Yo iba a pitchear a ganar. Para mí el ‘Carrao’ Bracho era un maestro. Se nos fue un maestro”.
Bracho y Davalillo conincidieron con Leones del Caracas en las campañas 57-58 y 58-59, las dos primeras como profesional del cuatro veces campeón bate de la Lvbp. “Vitico” ganó 14 juegos durante 15 campañas como lanzador, teniendo su mejor año como pitcher en la 61-62, cuando dejó marca de 10-4, con 2.46 de efectividad.
“Toda la vida (fue un pitcher difícil)”, destacó sobre su mentor. “Tú ves como pitchers aquí buscan intimidarte con un bolazo, pero nunca el ‘Carrao’ Bracho hizo un movimiento así. ‘Si quieres batear, batea, pero a ti no te la voy a pegar nunca’, decía. Ese era un ejemplo de venezolano”.
“Era el Babe Ruth de Venezuela”
El 20 de octubre de 1991 fue un día inolvidable para Wilson Álvarez. Fue el día inaugural en Maracaibo de la campaña 91-92 del béisbol venezolano y el zurdo acababa de saltar al estrellato con su no hit no run con los Medias Blancas de Chicago dos meses antes.
Pero más allá de lanzar en un estadio Luis Aparicio repleto, ante su público, y de derrotar a Petroleros de Cabimas, “El Intocable” lo recuerda más por conocer al legendario José de la Trinidad Bracho, “El Carrao”.
“Para mí fue un honor compartir con él”, dijo el coach de pitcheo de Águilas del Zulia, vía telefónica desde su residencia en Florida. “Que una leyenda dedicara un poquito de tiempo para mí, para tratar de mejorar yo, de enseñarme algo, para mí fue un honor. Que Dios lo tenga en la gloria. Espero que el resto de Venezuela le haga un reconocimiento, porque es una leyenda del béisbol”.
Antes de ese enfrentamiento dominical, el orgullo de Santa Lucía, entonces de 21 años, salió a soltar el brazo cuando fue abordado por el máximo ganador en la historia del béisbol venezolano.
“Él me trató de enseñarme el lanzamiento de tenedor, pero nunca me dediqué a aprenderlo. Ese día el trató de enseñármelo”, recordó. “Yo estaba un poco nervioso, de que la gente me viera (lanzar), y aparecerse él ahí, eso fue un momento que no se me olvida”.
“Fue un momento especial en mi vida, en comienzos de mi carrera, y que él haya llegado a presentarse en el estadio a buscarme a mí y a enseñarme ese lanzamiento, eso fue un gran honor, y un recuerdo muy grande que siempre va a estar en mi mente”.
Álvarez, en ese momento, se convirtió en el ícono del pitcheo en Venezuela, como en su momento lo fue Bracho.
“Como el ‘Carrao’ no va a salir otro. Fue el máximo ganador en Venezuela y eso (sus 109 victorias) no va a pasar en Venezuela jamás otra vez. Y ahora como es el béisbol, menos. Ese ha sido el mejor pitcher en Venezuela”, subrayó. “Él no tuvo la oportunidad de demostrarlo aquí en Estados Unidos, pero sí en Venezuela, y los números lo dicen. Para ese tiempo, eso era juego completo tras juego completo. Ahora no se hace eso. Muy poco lo hacen. En el béisbol venezolano él viene siendo el Babe Ruth de aquí en los Estados Unidos”.
"Era el pitcher más arrecho"
Luis Aparicio Montiel, único venezolano en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas, lamentó desde Barquisimeto la partida de José de la Trinindad Bracho, quien murió, ayer, a los 83 años.
"Lamento mucho su deceso, pero ese es el ciclo de la vida", dijo el marabino, quien compartió con equipos con él en las campañas 1954-1955, con Leones del Caracas, 63-64 y 64-65, con Tiburones de La Guaira, y en la 70-71, con Águilas del Zulia.
"'El Carrao' y Emilio Cueche han sido los mejores lanzadores que ha tenido el país", afirmó. "Pero 'El Carrao" ha sido el pitcher más arrecho y más valiente que he visto en la liga venezolana".
Aparicio no sólo resaltó su calidad como lanzador, sino también la gran presona que fue. Siempre admiré su humildad y su pasión por el béisbol".
“Fue como Roberto Clemente”
“Era un señor muy agradable, muy amigo, muy dado a todo. Increíble. Una gran persona. Igual que Roberto Clemente. Una persona que no le importaba dar, echaba broma, echaba vaina, pero era gente, era un hombre dado. Eso lo recordamos todos”.
Esa es la principal referencia que tiene el mejor bateador del béisbol venezolano sobre el mejor lanzador en la historia de la liga. Víctor Davalillo, desde su residencia en Caracas, también lamentó la partida del “Carrao” Bracho, de la cual se enteró tras la llamada de PANORAMA.
“¿Se murió?... Se nos fue el tenedor… ‘El Pescador’”, fue lo primero que dijo “Vitico”, quien alabó el don de gente del derecho, a quien le dio el crédito de haberle enseñado “todo”.
“Yo fui alumno del ‘Carrao’ Bracho. Para mí era uno de los mejores hombres de la vida. El pitcheaba para ganar y yo me crié de esa forma”, subrayó. “Yo iba a pitchear a ganar. Para mí el ‘Carrao’ Bracho era un maestro. Se nos fue un maestro”.
Bracho y Davalillo conincidieron con Leones del Caracas en las campañas 57-58 y 58-59, las dos primeras como profesional del cuatro veces campeón bate de la Lvbp. “Vitico” ganó 14 juegos durante 15 campañas como lanzador, teniendo su mejor año como pitcher en la 61-62, cuando dejó marca de 10-4, con 2.46 de efectividad.
“Toda la vida (fue un pitcher difícil)”, destacó sobre su mentor. “Tú ves como pitchers aquí buscan intimidarte con un bolazo, pero nunca el ‘Carrao’ Bracho hizo un movimiento así. ‘Si quieres batear, batea, pero a ti no te la voy a pegar nunca’, decía. Ese era un ejemplo de venezolano”.
“Era el Babe Ruth de Venezuela”
El 20 de octubre de 1991 fue un día inolvidable para Wilson Álvarez. Fue el día inaugural en Maracaibo de la campaña 91-92 del béisbol venezolano y el zurdo acababa de saltar al estrellato con su no hit no run con los Medias Blancas de Chicago dos meses antes.
Pero más allá de lanzar en un estadio Luis Aparicio repleto, ante su público, y de derrotar a Petroleros de Cabimas, “El Intocable” lo recuerda más por conocer al legendario José de la Trinidad Bracho, “El Carrao”.
“Para mí fue un honor compartir con él”, dijo el coach de pitcheo de Águilas del Zulia, vía telefónica desde su residencia en Florida. “Que una leyenda dedicara un poquito de tiempo para mí, para tratar de mejorar yo, de enseñarme algo, para mí fue un honor. Que Dios lo tenga en la gloria. Espero que el resto de Venezuela le haga un reconocimiento, porque es una leyenda del béisbol”.
Antes de ese enfrentamiento dominical, el orgullo de Santa Lucía, entonces de 21 años, salió a soltar el brazo cuando fue abordado por el máximo ganador en la historia del béisbol venezolano.
“Él me trató de enseñarme el lanzamiento de tenedor, pero nunca me dediqué a aprenderlo. Ese día el trató de enseñármelo”, recordó. “Yo estaba un poco nervioso, de que la gente me viera (lanzar), y aparecerse él ahí, eso fue un momento que no se me olvida”.
“Fue un momento especial en mi vida, en comienzos de mi carrera, y que él haya llegado a presentarse en el estadio a buscarme a mí y a enseñarme ese lanzamiento, eso fue un gran honor, y un recuerdo muy grande que siempre va a estar en mi mente”.
Álvarez, en ese momento, se convirtió en el ícono del pitcheo en Venezuela, como en su momento lo fue Bracho.
“Como el ‘Carrao’ no va a salir otro. Fue el máximo ganador en Venezuela y eso (sus 109 victorias) no va a pasar en Venezuela jamás otra vez. Y ahora como es el béisbol, menos. Ese ha sido el mejor pitcher en Venezuela”, subrayó. “Él no tuvo la oportunidad de demostrarlo aquí en Estados Unidos, pero sí en Venezuela, y los números lo dicen. Para ese tiempo, eso era juego completo tras juego completo. Ahora no se hace eso. Muy poco lo hacen. En el béisbol venezolano él viene siendo el Babe Ruth de aquí en los Estados Unidos”.
martes, 10 de agosto de 2010
"Que no baje el ritmo"
Víctor Davalillo, primer zuliano en luchar un título de bateo en Grandes Ligas, aconsejó a Carlos González en su búsqueda por el cetro de toleteros de la Liga Nacional.
La gran campaña de Carlos González no ha pasado desapercibida por un grande del béisbol venezolano como Víctor Davalillo, quien fue el primer zuliano en disputar un título de bateo en las Grandes Ligas.
"Vitico", de 74 años, siempre tuvo como virtud su excelso contacto, que lo llevó a ganar cuatro títulos de bateo en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional y a ser el primer criollo en terminar con un promedio sobre .300 en las mayores, en 1965.
"Estaba revisando en el periódico lo que hizo ayer (el domingo) González", contó a PANORAMA, vía telefónica desde Caracas. "Tremenda campaña".
Y es que su coterráneo amaneció ayer con el mejor promedio de bateo de la Liga Nacional, con .327, ocho puntos por delante de Joey Votto, de los Rojos de Cincinnati. La pelea por el cetro de toleteros de “CarGo” trajo a la memoria la que tuvo el cabimero hace 45 años, cuando dominó la Liga Americana durante casi mes y medio, al tener el mejor average entre el 15 de mayo y el 29 de junio de 1965, vistiendo el uniforme de los Indios de Cleveland.
"Ser campeón bate no es cosa fácil", aseguró el ex toletero zurdo. "Acuérdate que son 162 juegos y, cuando eres regular, el cansancio te pega, por lo que debes tratar de descansar la mente lo más que puedas".
"Vitico" luchó codo a codo con Tony Oliva (Minnesota), Carl Yaztrzemski (Boston) y Brooks Robinson (Baltimore), quienes escoltaron al cabimero durante buena parte de la campaña.
El jardinero debutó esa campaña ligando de 4-2 contra los Angelinos de California, y no fue sino hasta el 15 de mayo que trepó hasta lo más alto entre los toleteros del joven circuito, al promediar .345, tumbando a su compañero de equipo, Leon Wagner.
"Nunca pensé en eso (en el campeonato de bateo), porque uno sale al terreno es a jugar pelota", confesó Davalillo. "Yo lo que trataba era de irme de 4-2 o de 4-3. Cuando iba al estadio, no pensaba en quién era el pitcher, sino en caerle a palo a todo el mundo. Hasta a mis hermanos o mis padres, si estaban ahí (en el montículo), yo tenía que hacer mi trabajo".
Su estadía ininterrumpida en el tope de los bateadores de la Liga Americana culminó el 30 de junio, al irse de 4-0 ante los Senadores de Washington para caer a .340. "Yaz" tomó el testigo, con .342.
"Yaztrzemski era tremendo bateador", resaltó Davalillo, que retomó el liderato el 5 de julio, con .333, pero sólo por pocos días más.
El 9 de julio se fue de 7-0 en una doble cartelera ante California para caer a .319, y ceder ante Jimmie Hall, de Minnesota, quien conectaba .321. Al día siguiente igualó con .325 a Hall, con quien volvió a compartir la punta el 15 de julio, con .317. Fue la última vez que "Vitico" estuvo en la cima ese año.
En la segunda mitad de campaña apenas conectó para .268, por lo que no pudo volver a una disputa que finalmente ganó Oliva (.321) sobre "Yaz" (.312). El venezolano terminó tercero y logró volver al potro de los .300 en su último juego de la campaña, el 2 de octubre, al conectar de 4-2 ante Baltimore para culminar con .301.
"En 162 juegos es difícil mantenerte en .300", afirmó. "Es muy difícil batear .300, y no es lo mismo batear .299 que batear .300, por lo que al finalizar esa campaña yo lo que quería era agarrar mis maletas y llegar a Venezuela para que vieran que yo estaba representando a mi Venezuela, y que mi gente estuviese orgullosa de mí y de mi familia".
Y aunque Davalillo reconoce que no pudo mantener la consistencia durante esa recordada zafra de 1965, espera que "CarGo" sí lo haga para darle al Zulia su primer campeón de bateo de Grandes Ligas.
"Lo que hay que desear es que batee de 4-3 todos los días para que se gane esa vaina", dijo sonriendo. "Él lo que debe es seguir el mismo ritmo que tiene, que no lo deje, porque si lo deja pierde. Que mantenga el ritmo de juego fuerte que lleva y que no cambie la manera de trabajar".
Aparicio, primero
Aunque "Vitico" Davalillo fue el primer zuliano en luchar por un título de bateo, el primero en liderar ese departamento en las mayores fue Luis Aparicio. En 1963, el entonces torpedero de los Orioles, encabezó la Liga Americana desde el 21 hasta el 25 de abril, volviendo a retomar el mando, por última vez, el 27 de abril, con .362. Ese año culminó con .250 de promedio.
Publicado en el Diario Panorama el 10 de agosto de 2010.
La gran campaña de Carlos González no ha pasado desapercibida por un grande del béisbol venezolano como Víctor Davalillo, quien fue el primer zuliano en disputar un título de bateo en las Grandes Ligas.
"Vitico", de 74 años, siempre tuvo como virtud su excelso contacto, que lo llevó a ganar cuatro títulos de bateo en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional y a ser el primer criollo en terminar con un promedio sobre .300 en las mayores, en 1965.
"Estaba revisando en el periódico lo que hizo ayer (el domingo) González", contó a PANORAMA, vía telefónica desde Caracas. "Tremenda campaña".
Y es que su coterráneo amaneció ayer con el mejor promedio de bateo de la Liga Nacional, con .327, ocho puntos por delante de Joey Votto, de los Rojos de Cincinnati. La pelea por el cetro de toleteros de “CarGo” trajo a la memoria la que tuvo el cabimero hace 45 años, cuando dominó la Liga Americana durante casi mes y medio, al tener el mejor average entre el 15 de mayo y el 29 de junio de 1965, vistiendo el uniforme de los Indios de Cleveland.
"Ser campeón bate no es cosa fácil", aseguró el ex toletero zurdo. "Acuérdate que son 162 juegos y, cuando eres regular, el cansancio te pega, por lo que debes tratar de descansar la mente lo más que puedas".
"Vitico" luchó codo a codo con Tony Oliva (Minnesota), Carl Yaztrzemski (Boston) y Brooks Robinson (Baltimore), quienes escoltaron al cabimero durante buena parte de la campaña.
El jardinero debutó esa campaña ligando de 4-2 contra los Angelinos de California, y no fue sino hasta el 15 de mayo que trepó hasta lo más alto entre los toleteros del joven circuito, al promediar .345, tumbando a su compañero de equipo, Leon Wagner.
"Nunca pensé en eso (en el campeonato de bateo), porque uno sale al terreno es a jugar pelota", confesó Davalillo. "Yo lo que trataba era de irme de 4-2 o de 4-3. Cuando iba al estadio, no pensaba en quién era el pitcher, sino en caerle a palo a todo el mundo. Hasta a mis hermanos o mis padres, si estaban ahí (en el montículo), yo tenía que hacer mi trabajo".
Su estadía ininterrumpida en el tope de los bateadores de la Liga Americana culminó el 30 de junio, al irse de 4-0 ante los Senadores de Washington para caer a .340. "Yaz" tomó el testigo, con .342.
"Yaztrzemski era tremendo bateador", resaltó Davalillo, que retomó el liderato el 5 de julio, con .333, pero sólo por pocos días más.
El 9 de julio se fue de 7-0 en una doble cartelera ante California para caer a .319, y ceder ante Jimmie Hall, de Minnesota, quien conectaba .321. Al día siguiente igualó con .325 a Hall, con quien volvió a compartir la punta el 15 de julio, con .317. Fue la última vez que "Vitico" estuvo en la cima ese año.
En la segunda mitad de campaña apenas conectó para .268, por lo que no pudo volver a una disputa que finalmente ganó Oliva (.321) sobre "Yaz" (.312). El venezolano terminó tercero y logró volver al potro de los .300 en su último juego de la campaña, el 2 de octubre, al conectar de 4-2 ante Baltimore para culminar con .301.
"En 162 juegos es difícil mantenerte en .300", afirmó. "Es muy difícil batear .300, y no es lo mismo batear .299 que batear .300, por lo que al finalizar esa campaña yo lo que quería era agarrar mis maletas y llegar a Venezuela para que vieran que yo estaba representando a mi Venezuela, y que mi gente estuviese orgullosa de mí y de mi familia".
Y aunque Davalillo reconoce que no pudo mantener la consistencia durante esa recordada zafra de 1965, espera que "CarGo" sí lo haga para darle al Zulia su primer campeón de bateo de Grandes Ligas.
"Lo que hay que desear es que batee de 4-3 todos los días para que se gane esa vaina", dijo sonriendo. "Él lo que debe es seguir el mismo ritmo que tiene, que no lo deje, porque si lo deja pierde. Que mantenga el ritmo de juego fuerte que lleva y que no cambie la manera de trabajar".
Aparicio, primero
Aunque "Vitico" Davalillo fue el primer zuliano en luchar por un título de bateo, el primero en liderar ese departamento en las mayores fue Luis Aparicio. En 1963, el entonces torpedero de los Orioles, encabezó la Liga Americana desde el 21 hasta el 25 de abril, volviendo a retomar el mando, por última vez, el 27 de abril, con .362. Ese año culminó con .250 de promedio.
Publicado en el Diario Panorama el 10 de agosto de 2010.
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